
En noviembre de 2024, en 6AM de Caracol Radio, publiqué una entrevista con un ex alto funcionario de una filial de Ecopetrol titulada ‘La influencia de la pareja de Ricardo Roa en Ecopetrol’. Recomiendo que la oigan, pero si no tienen tiempo procedo a resumir su contenido: el exdirectivo denunciaba que Julián Caicedo Cano, pareja de Ricardo Roa, tenía injerencia en decisiones internas, especialmente en la contratación de personal. Según el testimonio, Caicedo recomendaba candidatos —incluido un familiar— que terminaron vinculados a filiales de Ecopetrol pese a no cumplir con los perfiles.
El exdirectivo aseguraba que Caicedo participaba en reuniones, sugería nombramientos y salidas, e incluso influía en comunicaciones y decisiones estratégicas dentro del grupo. Otras fuentes coinciden en que revisaba hojas de vida junto a directivos. Caicedo no respondió a las solicitudes de Caracol Radio, pero sí pidió, posterior a la publicación del artículo, una rectificación que, por supuesto, nunca procedió. Un día después de esta historia, Ricardo Roa, en una rueda de prensa, mintió asegurando que su pareja no tenía ni tendría relaciones o vínculos con Ecopetrol. No solo le mintió al país, sino a la junta directiva de la petrolera, el organismo que se ha dedicado (con unas pocas excepciones) a protegerlo a pesar de las evidencias de sus conductas irregulares.
Esta semana, en el Reporte Coronell de Caracol Radio, el encargado de la remodelación del apartamento 901 de Ricardo Roa reveló que presenció varias reuniones entre febrero y marzo de 2023 —antes de que Roa asumiera la presidencia, pero cuando su nombramiento ya era un hecho— en la oficina del excoronel Juan Guillermo Mancera, exjefe de seguridad de Pacific Rubiales y empresario del sector de hidrocarburos, donde se entrevistaban candidatos para altos cargos en Hocol. En esas reuniones estaba siempre Julián Caicedo. Dos de esos exejecutivos de Hocol le confirmaron a este reportero que, efectivamente, fueron citados en la oficina 1001 de la calle 100 # 19 – 61 y que, en ese lugar, siempre estaba Julián Caicedo. Uno de ellos, en una denuncia que reposa en la fiscalía desde 2024, narra que Caicedo le dijo que él cumplía el perfil que estaban buscando para Hocol. Hay otro exejecutivo de Hocol que no contestó mi pregunta sobre esa reunión en la oficina de Mancera, pero sí confirmó que sobre eso declaró en la Fiscalía.
Estas no son coincidencias, ni hechos aislados. Son conductas recurrentes y testimonios acumulados sobre el papel de Caicedo en Ecopetrol. Ojalá la investigación en la Fiscalía sobre estos hechos compruebe, por ejemplo, cómo era el alias que usaba Caicedo en la aplicación de mensajería Threema para contactar a altos funcionarios de Ecopetrol y sus filiales. ¿Sería, acaso, ‘Apolo’?, ¿por qué el señor Caicedo entrevistaba a candidatos que después fueron contratados en altos cargos en filiales de Ecopetrol?, ¿por qué se hacían esas reuniones en la oficina de Mancera, con claros intereses en los negocios de hidrocarburos? No sobra recordar que es esa relación con Mancera, ni más ni menos, la que tiene hoy imputado en la fiscalía a Ricardo Roa Barragán.
Roa ha mentido permanentemente sobre sus relaciones con Serafino Iacono, Juan Guillermo Mancera y William Vélez. Desde agosto de 2023, informes internos y de firmas internacionales como Miller & Chevalier y Shearman & Sterling ya advertían a la junta directiva de Ecopetrol sobre riesgos asociados a la permanencia de Ricardo Roa como presidente. Aunque inicialmente no existían investigaciones formales, se recomendó en ese momento, hace casi tres años, un monitoreo constante y la creación de un comité especial para evaluar escenarios ante posibles impactos reputacionales y riesgos sobre la confianza de auditores e inversionistas.
Luego, en 2024, un informe de la consultora británica Control Risks profundizó las alertas al plantear escenarios de imputación e investigaciones formales contra Roa, con efectos en la gobernanza, los mercados internacionales y la estabilidad de la empresa. Incluso se contempló la posibilidad de investigaciones en Estados Unidos por conflictos de interés. Hoy, varios de esos riesgos ya se hicieron realidad: Roa ya fue imputado por tráfico de influencias y enfrenta una nueva imputación por el caso de financiación de campaña el próximo 8 de abril. Ambos escenarios estaban mencionados, explícitamente, en el informe de 2024 de Control Risks.
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