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Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño, único mandatario departamental del Pacto Histórico.
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“En mi corazón ya perdoné a Uribe, pero él debe responder ante la Justicia”: gobernador de Nariño

Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño, único mandatario departamental del Pacto Histórico. Foto: Gobernación de Nariño.

Luis Alfonso Escobar, mandatario departamental, explica en esta entrevista con CAMBIO por qué demandó al expresidente, quien, basado en un anónimo, lo señaló de haber financiado el magnicidio del senador y aspirante presidencial Miguel Uribe Turbay. “Es infame usar la memoria de una víctima para hacer uso político”, afirma.

Por: Armando Neira

Luis Alfonso Escobar Jaramillo (Tumaco, 1969) es el primer gobernador afrodescendiente del departamento de Nariño y el único mandatario seccional del Pacto Histórico. Hasta hace muy poco era un desconocido para la mayoría de los colombianos. Esta semana, su nombre se convirtió en tendencia en redes sociales tras conocerse que el expresidente Álvaro Uribe Vélez lo vinculó con el asesinato del joven senador del Centro Democrático y aspirante presidencial Miguel Uribe Turbay. Por eso, CAMBIO lo entrevistó.

CAMBIO: Gobernador, ¿quién es usted?

Luis Alfonso Escobar: Soy un docente universitario, una persona formada en la academia, el primer gobernador afrodescendiente del departamento de Nariño y el único mandatario seccional que milita en el Pacto Histórico.

CAMBIO: ¿Usted cree que su militancia política tiene algo que ver con terminar señalado de esa forma en un crimen tan grave como el del magnicidio del senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay?

L. A. E.: Sabrá Dios qué tiene el expresidente Uribe en su mente y en su corazón para darle credibilidad a un anónimo que, según él, le entregaron, sin preguntar, sin conocer mi vida, mi historia, mi formación humanista ni mis valores.

CAMBIO: ¿Cómo se siente?

L. A. E.: Imagínese. Esa vinculación me ha hecho un daño irreparable en mi honra y en la de mi familia. No sé qué tanto son razones políticas, pero seguramente muchas. El expresidente ha demostrado en varias ocasiones que su interés no está en lo humano, sino en cómo sacar réditos políticos de distintas situaciones, pasando por encima de personas como yo.

“Soy el único gobernador del país plenamente comprometido con la política de paz total del presidente Gustavo Petro. Aquí esa política se convirtió en una estrategia de paz territorial que, combinada con seguridad, está mostrando resultados”: Luis Al
“Soy el único gobernador del país plenamente comprometido con la política de paz total del presidente Gustavo Petro. Aquí esa política se convirtió en una estrategia de paz territorial que, combinada con seguridad, está mostrando resultados”: Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto: Gobernación.

CAMBIO: ¿Qué sintió cuando se enteró?

L. A. E.: El mundo se me vino encima. Estar mencionado en un anónimo no verificado, al que un expresidente con el poder de Uribe le da eco, y en el que se dice que yo soy financiador y planificador del magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, lo destruye a uno. Espero que pronto esto se resuelva, pero la situación actual es como si hubiera caído a un abismo. Me derrumbé, sin duda.

CAMBIO: ¿Habrá luz al final del túnel?

L. A. E.: Claro que sí, porque todo es una gran mentira. Pero el impulsor no es un ciudadano cualquiera, sino uno de los hombres más poderosos de la historia reciente del país, que mantiene una capacidad de influencia inmensa, al punto de que ni siquiera la justicia lo ha hecho responder por otras falsas denuncias que ha promovido.

CAMBIO: Por lo que usted sabe, ¿de dónde salió esta historia?

L. A. E.: El expresidente Uribe dice que una persona lo llamó desde el Valle del Cauca y le contó que tenía información de que yo fui a una reunión para financiar ese doloroso crimen. Uribe le dio credibilidad y le pidió a esa persona que pusiera por escrito lo hablado. Luego, no sé cómo, eso terminó llegando a los medios de comunicación.

CAMBIO: ¿Qué decía ese mensaje anónimo?

L. A. E.: Quien habló con el expresidente Uribe le comentó que el gobernador de Nariño viajó en mayo de 2025 a Manta para financiar el magnicidio de Miguel Uribe Turbay. Y yo lo juro por Dios: nunca en mi vida he estado siquiera en Manta.

“Todo cambió, gracias al Señor, de manera providencial, cuando el padre de Miguel Uribe, el señor Miguel Uribe Londoño,
“Todo cambió, gracias al Señor, de manera providencial, cuando el padre de Miguel Uribe, el señor Miguel Uribe Londoño, entró en la controversia y escribió: “Rechazo que el dolor de mi familia se utilice para montar cortinas de humo”. En ese momento volví a respirar”: Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto: Gobernación.

CAMBIO: Ante esto, ¿qué hizo usted?

L. A. E.: Han sido varias etapas. Lo primero fue el choque emocional que eso genera. Luego uno ve cómo se va instalando un mensaje que, claro, tiene que ver con la fuerza de una figura como el expresidente Uribe, hasta convertirse en un fenómeno en redes sociales que, según nuestros cálculos, superó los 13 millones de personas, en su inmensa mayoría con mensajes negativos hacia mí, condenándome.

CAMBIO: ¿Qué siente una persona en esas condiciones?

L. A. E.: A uno le duele todo. No es un dolor solo físico, sino también emocional. Uno piensa: “¿Qué puedo hacer ante esta avalancha?”.

CAMBIO: ¿Y qué hizo?

L. A. E.: Todo cambió, gracias al Señor, a Dios, de manera providencial, cuando el padre de Miguel Uribe, el señor Miguel Uribe Londoño, entró en la controversia y escribió: “Rechazo que el dolor de mi familia se utilice para montar cortinas de humo”. Recojo sus palabras con respeto: es infame usar la memoria de una víctima para hacer uso político.

CAMBIO: ¿Descansó?

L. A. E.: Volví a respirar. Entonces dije: “Bueno, hay que actuar jurídicamente”. Viajé a Bogotá y fui a la Fiscalía para que lo investiguen por falsa denuncia. Mientras hacía todo esto, pensaba: “¿por qué habrá hecho esto Uribe? ¿Cómo puede alguien tener un corazón tan vacío para comportarse así?”. Entonces me propuse perdonarlo, porque uno no puede vivir con rencores. Siento en mi corazón que ya lo perdoné, pero ahora él debe responder ante la Justicia, porque de la noche a la mañana me convirtió en victimario.

CAMBIO: ¿Qué significó para usted Miguel Uribe Turbay?

L. A. E.: En mi cuenta de X están los dos trinos que responden a esa inquietud. El primero fue el día del atentado, cuando escribí para que todos nos uniéramos en oración por su recuperación. Ese día, como en todo el país, existía el sentimiento general de que, pese al impacto, deberíamos responder en comunidad, porque la violencia no nos puede ganar y de que debemos usar todas las herramientas del Estado para encontrar a los responsables.

CAMBIO: ¿Y el segundo?

L. A. E.: El día en que tristemente falleció. Hice un llamado, que debe ser unánime, para que ninguna diferencia política justifique la violencia. Él y yo pensábamos distinto, pero tenemos que construir un país donde quienes piensan diferente podamos convivir y donde a nadie le quiten la vida por tener ideas distintas. El país necesita cerrar heridas, y crímenes como ese nos lastiman a todos porque nos hacen retroceder como sociedad. Ese día publiqué en mi cuenta una foto de Uribe Turbay en blanco y negro, como muestra de respeto y porque fue un hecho que me dolió muchísimo.

Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto: Gobernación.
“Usted se da cuenta de que los niveles de violencia y atentados terroristas que han ocurrido en el Valle y en el Cauca no se ven aquí en Nariño, porque tenemos dos procesos de paz que están dando resultados en materia de desescalamiento del conflicto”: Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto: Gobernación.

CAMBIO: ¿Usted cree que esto tiene un trasfondo político?

L. A. E.: Naturalmente. El Centro Democrático, en particular, y la derecha, en general, sostienen el discurso de que la Paz Total ha fracasado de manera estruendosa en el país. Pero en Nariño esa tesis no encaja, porque la estrategia de paz que hemos impulsado muestra resultados concretos en la disminución de los indicadores de violencia.

CAMBIO: ¿Cuáles son las cifras que sostienen esa afirmación?

L. A. E.: Usted se da cuenta de que los niveles de violencia y atentados terroristas que han ocurrido en el Valle y en el Cauca no se ven aquí en Nariño, porque tenemos dos procesos de paz que están dando resultados en materia de desescalamiento del conflicto. Hemos reducido en 10 puntos el promedio de asesinatos asociados al conflicto. Mientras en el país hay 26 homicidios por cada 100.000 habitantes, en el departamento la cifra es de 16. Si usted mira Tumaco, que fue uno de los municipios más violentos del país, hoy tiene 14 homicidios por cada 100.000 habitantes.

CAMBIO: En un momento determinado, Tumaco era uno de los municipios más violentos del país, ¿cierto?

L. A. E.: Lamentablemente, así era. Llegó a tener 89 homicidios por cada 100.000 habitantes. Y desde el Gobierno del presidente Petro, cuando empezamos estos procesos de paz, hemos reducido considerablemente la violencia. Le doy un dato: durante el Carnaval de Barranquilla hubo 25 asesinatos, 15 de ellos por sicariato. En el Carnaval de Tumaco, cero asesinatos y cero riñas.

CAMBIO: ¿Su tesis es que lo quieren involucrar en hechos gravísimos porque la Paz Total está funcionando y así ponerle un palo en la rueda para que no siga en esa línea?

L. A. E.: Claro, porque mientras la guerra cede, la institucionalidad puede hacer transformaciones territoriales. Y eso es lo que seguramente preocupa a ciertos sectores políticos. Les preocupa porque este es el único departamento claramente alineado con el Pacto Histórico y porque el gobernador hace parte de ese proyecto político.

CAMBIO: Pero ¿por qué ahora, en campaña?

L. A. E.: En las pasadas elecciones, el presidente Petro obtuvo aquí 300.000 votos en primera vuelta y 600.000 en segunda vuelta, cuando aún no gobernaba el Pacto Histórico. Eso es lo que seguramente les preocupa, porque aquí podría haber unos 800.000 votos para el candidato Iván Cepeda, que equivaldrían casi a la mitad de lo que obtendría en Bogotá, según varios estimativos. La idea es clarísima: hay que frenar al Pacto, y el expresidente Uribe no tiene reparos para actuar.

“Mientras la guerra cede, la institucionalidad puede hacer transformaciones territoriales.
“Mientras la guerra cede, la institucionalidad puede hacer transformaciones territoriales. Y eso es lo que seguramente preocupa a ciertos sectores políticos. Les preocupa porque este es el único departamento claramente alineado con el Pacto Histórico y porque el gobernador hace parte de ese proyecto político”: Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño. Foto: Gobernación.

CAMBIO: ¿Cómo avanzan hoy los dos procesos de paz que se desarrollan en Nariño?

L. A. E.: Ambos van hacia adelante. Uno con los Comuneros del Sur, una disidencia del ELN, y el otro con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB). Los dos han permitido un desescalamiento del conflicto. Aunque no ha habido cese bilateral al fuego, sí ha habido gestos trascendentales. Con la CNEB se destruyeron casi 15 toneladas de armamento y con Comuneros del Sur, una tonelada. Hemos avanzado en la búsqueda de desaparecidos, en el desminado humanitario y en el no reclutamiento de niños y niñas.

CAMBIO: ¿Cuáles son las cifras sobre reclutamiento infantil?

L. A. E.: En mi departamento se ha reducido en más de un 92 por ciento el reclutamiento de niños y niñas. El confinamiento y el desplazamiento también han disminuido en más de un 94 por ciento. Como le decía, mientras la guerra disminuye, eso permite que las instituciones del Estado lleguen a los territorios para hacer las transformaciones e inversiones que se requieren.

> Yo creo que soy el único gobernador del país plenamente comprometido con la política de Paz Total

CAMBIO: ¿Usted cree, entonces, que hay sectores a los que les molesta la paz y que, como usted representa un territorio de paz, buscan poner obstáculos a esos procesos?

L. A. E.: Yo creo que soy el único gobernador del país plenamente comprometido con la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro. Aquí esa política se convirtió en una estrategia de paz territorial que, combinada con seguridad, está mostrando resultados. Nariño le está demostrando al país que, en medio de esta guerra residual fragmentada en las regiones, sí hay un camino posible hacia la construcción de paz.

CAMBIO: ¿Por qué es tan importante apostarle a la paz territorial?

L. A. E.: Voy a responderle de manera sencilla. Tenemos dos de las fronteras más activas del país: Catatumbo y Nariño. En esas zonas, el Estado no ha logrado generar prosperidad. Allí está concentrada la mitad de la coca de Colombia. Entre el Catatumbo y Nariño se produce la mitad de la coca del país, y en dos municipios, Tibú y Tumaco, se concentra buena parte de esa producción. Por eso los grupos armados consideran estratégicos esos territorios. Cuando analizamos esa situación en 2023, entendimos que era necesario impulsar diálogos regionales de paz que permitieran comprender que el conflicto se había regionalizado y que debíamos buscar cómo hacer la transición de economías ilegales, como la coca y la minería ilegal, hacia actividades legales.

CAMBIO: ¿Y la situación cambió?

L. A. E.: En todo el departamento. Hoy Nariño tiene un compromiso de reducción de 20.000 hectáreas de coca. Tumaco era el municipio con más coca del país y hoy ya no lo es: ahora es Tibú.

CAMBIO: Usted tiene un departamento geográficamente tan espléndido como difícil de desarrollar…

L. A. E.: Si usted mira desde la Patagonia hasta Colombia, verá que esta es la zona más estrecha para pasar de la Orinoquía o la Amazonía al Pacífico. Por eso se llama la cintura de América. A partir de aquí, la cordillera se bifurca en las cordilleras Occidental, Central y Oriental, y eso hace muy complejo el desarrollo del país. Por eso Colombia debería volcarse hacia esta región.

CAMBIO: ¿Por qué?

L. A. E.: Porque hay más de 20 millones de hectáreas en la Orinoquía con enorme potencial productivo. ¿Se imagina si existiera aquí la infraestructura adecuada, con túneles y vías, para exportar a través de Tumaco esos productos hacia China, Japón o Corea?

CAMBIO: ¿Y por qué no se ha hecho?

L. A. E.: Porque el país se desarrolló de manera lateral sobre la cordillera Central. Quienes han planificado Colombia olvidaron que el país necesita ‘horizontalizarse’ para conectar la Orinoquía, donde está uno de los mayores potenciales del mundo en producción de alimentos, con el Pacífico.

CAMBIO: ¿Los tienen olvidados?

L. A. E.: Se acuerdan de nosotros cuando avanzamos en la paz y construyen montajes burdos como este, que hizo que todos voltearan la mirada hacia aquí.

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