El oscuro nexo entre un sospechoso de tráfico de animales y Vantara, el santuario interesado en los hipopótamos de Colombia
Un famoso ornitólogo que fue condenado por contrabandear aves exóticas ahora está vinculado a una investigación por tráfico ilegal de especies en extinción. Según reportes periodisticos, el sospechoso está conectado indirectamente con el mismo santuario indio que quiere “salvar” de la eutanasia a los hipopótamos del Magdalena Medio.
Por: Lina Cuitiva
Mientras el megaproyecto animal más ambicioso del mundo se presenta como un santuario de conservación que podría albergar a los hipopótamos que se reproducen sin control en el Magdalena Medio, autoridades investigan una posible red internacional de tráfico de especies en Brasil que investigaciones periodísticas vinculan indirectamente a ese complejo con recursos multimillonarios en India.
La semana pasada la Policía Federal Brasileña confirmó la confiscación de equipos tecnológicos como celulares y computadores a un hombre estadounidense sospechoso en medio de una investigación por tráfico ilegal de monos tití cabeza de león y otras especies en peligro de extinción en ese país amazónico.
Aunque la información oficial era escueta y no revelaba nombres, el medio especializado en asuntos ambientales Mongabay conoció que, según sus fuentes, la incautación se llevó a cabo en contra del ornitólogo Tony Silva, un reputado experto en aves que a mediados de la década de los noventa fue condenado a seis años de prisión en Estados Unidos por contrabando de aves exóticas desde Suramérica. En ese entonces, la justicia estadounidense determinó que Silva introdujo a ese país 1,3 millones de dólares del tráfico ilegal de las aves protegidas.
Según la investigación de ese medio, hay indicios de que Silva estuvo coordinando nuevas acciones encaminadas al tráfico de especies con destino a Vantara, el santuario de animales en India, propiedad del joven millonario Anant Ambani, que se autoproclama un referente en el rescate y la conservación de la vida silvestre y que propuso sus instalaciones para recibir a 80 de los hipopótamos que causan tanto debate en Colombia.
Aunque Vantara negó conexión directa con Silva, en un comunicado publicado por Mongabay, el centro de conservación admitió que “ha sido contratado por un consultor independiente para brindar servicios limitados de asesoría en materia de conservación de recintos, manejo y nutrición animal”.
Pero el medio de comunicación encontró más pistas que enlazan a Silva y a Vantara: la Conferencia Internacional de la Industria Avícola de Tailandia invitó al exconvicto por tráfico ilegal de aves y lo presentó como “líder de conservación” del ‘Vantara project’. Beto Polezel, especialista en aves que también participó en ese evento internacional, también relacionó a Silva con su presunto trabajo para Vantara en una publicación de Instagram.
Un investigador de una ONG que lucha contra el tráfico de especies también le confirmó al medio la conexión entre Silva y Vantara.
“Sus viajes y asuntos personales son responsabilidad exclusiva suya. Vantara desconocía su viaje a Brasil, no tuvo comunicación alguna con él al respecto y no ha asignado a ningún contratista, ni mucho menos a un consultor de contratistas, ningún asunto en Brasil”, respondió el centro de animales en la India a la investigación brasileña.
La suspicacias éticas y legales que levanta Vantara
Un informe de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) consideró “preocupante” el modo de importación de los animales a Vantara. Otras organizaciones en contra del contrabando de animales han elevado sus preocupaciones por la falta de transparencia con la que ese zoológico enorme y relativamente nuevo importa las especies de animales rescatados o en riesgo.
El lugar fue inaugurado el 5 de marzo de 2024 y un año después ya se ufanaba de tener unos 200 elefantes, 300 felinos, 1.200 reptiles, entre muchos ejemplares de otras 1.200 especies, según cálculos de la prensa india. En sus más de 1.200 hectáreas también funciona el hospital de elefantes mejor equipado del mundo.
Sin embargo, es difícil constatar esas cifras. Hay opacidad y poca información disponible sobre las condiciones de confinamiento de esa cantidad de animales o de las tasas de mortalidad y reproducción en el centro de propiedad del ultramillonario. Para algunos conservacionistas esto es muestra de “secretismo”.
“¿Cómo puede un solo zoológico tener la capacidad de albergar tantos animales de diferentes especies en buenas condiciones en tan poco tiempo?”, se preguntó el conocido biólogo y científico conservacionista Ravi Chellam en redes sociales. Lorène Jacquet, líder de campañas de la fundación para los derechos de los animales ‘30 Million Friend’ cuestionó si esa cantidad masiva de animales proviene en realidad de entornos de desprotección y cautiverio o si, en realidad, son especies que proceden de su entorno natural.
En la región, la operación de Vantara también ha pasado por el ojo de la prensa. Un reportaje del medio venezolano Armando.info de marzo de 2025 cuestiona cómo el régimen de Venezuela y el zoológico indio acordaron el traslado de 1.825 animales vivos con destino al centro en la India.
Colombia sigue estudiando la propuesta que llegó desde India

El Ministerio de Ambiente le pidió al centro, a través de una carta, informar si ese establecimiento cuenta con los permisos o autorizaciones ambientales vigentes y conforme a las normas y reglamentación del Gobierno de la India.
La misiva se envió luego de conocer una carta firmada por Vivaan Karani, gerente del Centro Vantara, en representación de Anant Mukesh Ambani, en la que se manifestó la intención de avanzar en los procesos para recibir en su centro 80 hipopótamos de la cuenca del río Magdalena, “sujeta a las aprobaciones necesarias y requisitos regulatorios internacionales”.
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