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Petro ajusta las comunicaciones en el Gobierno
Poder

Petro ajusta las riendas de las comunicaciones de su gabinete luego del escándalo de Angie Rodríguez

A través de una directiva presidencial enviada tres días después del destape de Angie Rodríguez, el mandatario fijó un estricto protocolo para ministros, directores y gerentes que en la práctica limita sus declaraciones públicas. ¿De qué se trata?

Por: Mateo Muñoz

Mientras la exdirectora del Dapre entregaba declaraciones a los medios que sacudieron al alto gobierno, el presidente Gustavo Petro expidió una directiva dirigida a sus ministros, directores de departamentos administrativos y gerentes de entidades. Justamente, la orden del mandatario tiene que ver con qué pueden decir los integrantes del gabinete en público y cómo lo hacen. 

Según el documento conocido por CAMBIO, el presidente Petro justifica su directiva en la necesidad de la “unidad de mensaje, la coherencia institucional y la responsabilidad en la comunicación pública”. Por ello, en primer lugar, Petro establece que es él y nadie más quien ejerce la vocería principal del Gobierno nacional.

“La vocería principal y oficial del Gobierno Nacional será ejercida por el Presidente de la República, quien fijará las posiciones oficiales sobre asuntos estratégicos, políticos, económicos, sociales e internacionales”, dice la directiva del pasado 23 de abril.

Además, el presidente ordenó a sus ministros que podrán ejercer la vocería sobre asuntos propios de sus carteras, pero contando con previa autorización del jefe del Estado y siguiendo “estrictamente” las directrices gubernamentales fijadas por el mismo Petro.

“Los Ministros y Ministras, y los Directores y Directoras de Departamento Administrativo podrán ejercer vocería oficial en los asuntos propios de sus carteras, previa autorización expresa del Presidente de la República. Dicha vocería deberá ceñirse estrictamente a las orientaciones del Gobierno Nacional y mantener coherencia con la línea institucional definida por el presidente de la República”, dice otra parte del documento.

Por otro lado, en lo que respecta a gerentes y presidentes de entidades, la directiva de Petro señala que podrán ser voceros de temas de su competencia siempre y cuando no traten sobre temas de definición de política ni de lineamientos estratégicos del Gobierno. Al respecto, el documento señala que: “Los referidos servidores públicos en ningún caso podrán fijar posiciones políticas a nombre del Gobierno nacional sin autorización expresa del presidente de la República”.

Finalmente, la directiva presidencial le ordena a todas las entidades a coordinar sus comunicaciones públicas con la Casa de Nariño, buscando coherencia y evitando las contradicciones. En este punto, el documento hace énfasis en que ningún integrante del gabinete podrá dar declaraciones a los medios sin que lo consulte con la Secretaría de Prensa de la Presidencia.

“Las comunicaciones públicas impulsadas por los mencionados servidores estatales que puedan impactar el desarrollo de las actividades del Gobierno nacional deberán ser coordinadas con la Secretaría de Comunicaciones a fin de mantener la unidad y coherencia de los pronunciamientos gubernamentales. En igual sentido. Ningún funcionario de la Rama Ejecutiva del Orden Nacional podrá emitir declaraciones en nombre del Gobierno nacional sin la debida articulación previa con la mencionada dependencia de la Presidencia de la República”, se lee en la parte final del documento.

A través de esta apretada de tuercas, la Casa de Nariño busca contener las declaraciones de altos funcionarios a la prensa que puedan generar revuelos o crisis. Además, el presidente Petro toma con más determinación las riendas de las comunicaciones públicas de su administración a tres meses del cambio de mando.

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