
Angie Rodríguez y Petro tendrán cara a cara: así será el encuentro en la Casa de Nariño
El presidente Petro tuvo a Angie Rodríguez como su mano derecha durante más de un año. Hoy se define si continúa en el gobierno.
Luego de sus escandalosas denuncias, la exdirectora del Dapre se verá en privado con el presidente Gustavo Petro por primera vez en meses. ¿A qué hora será? ¿De qué hablarán? ¿Está cantada la salida de Angie Rodríguez? CAMBIO conoció los detalles de un encuentro de alta tensión.
Por: Mateo Muñoz
Este lunes 27 de abril, después del mediodía, Angie Rodríguez entrará a la Casa de Nariño (la que fuera su oficina durante más de un año) para reunirse con el presidente Gustavo Petro. Será la primera vez que los dos se sienten a hablar desde que la directora del Fondo Adaptación convirtió sus denuncias sobre irregularidades en el alto gobierno un problema público para la administración próxima a terminar. El encuentro no lo pidió ella. No lo pidió él. Lo gestionó un intermediario que consideró que la situación había llegado a un punto en que los dos tenían que verse las caras antes de seguir atizando el fuego en los medios de comunicación.
Rodríguez llegará preparada. Sobre la mesa pondrá los fundamentos y soportes de lo que ya denunció ante medios de comunicación, pero también otras situaciones que ha detectado en el Fondo Adaptación y que hasta ahora no ha hecho públicas. Es, en la práctica, una última oportunidad para que el presidente escuche de primera mano lo que su propia funcionaria encontró en una entidad que maneja recursos críticos para atender a las poblaciones más vulnerables del país.
CAMBIO conoció que la exdirectora del Dapre ha estado en constantes reuniones con sus abogados no solo para radicar y ampliar sus denuncias en la Fiscalía sino también para construir su presentación ante el jefe del Estado. De hecho, si el tiempo lo permite, el objetivo de Rodríguez es limpiar su nombre ante Petro luego de que este mismo la señalara en el pasado de tener relaciones con el paramilitarismo por su amistad con Jorge Tovar, congresista e hijo de ‘Jorge 40’.
Sin embargo, el problema es que Petro llega a esa reunión con el ánimo trastocado. Según fuentes consultadas por CAMBIO, el malestar del mandatario obedece no solo a las declaraciones de Rodríguez, sino también a la forma: entrevistas concedidas a distintos medios, en especial a Semana y Blu Radio, a quienes en la Casa de Nariño consideran como ‘abiertamente de oposición’. En la sede presidencial consideran que Rodríguez generó un terremoto mediático a base de “chismes” en plena recta final antes de la primera vuelta.
Además, Angie Rodríguez es la primera funcionaria que públicamente se ha referido a la joven Juliana Guerrero y su influencia en decisiones y movimientos en Palacio y otras entidades como el Fondo Colombia en Paz, caso revelado por este medio hace quince días. En el entorno del presidente saben lo sensible que es el tema Guerrero para Petro.
Por ello, el presidente llega al encuentro con su exmano derecha inclinado a pedirle la renuncia a la gerencia del Fondo Adaptación, algo que no ha ocurrido hasta el momento de manera formal. De hecho, en los pasillos de la Casa de Nariño ya se barajan nombres que todavía están bajo reserva.
Por su parte, Angie Rodríguez no llegará al despacho presidencial a pelear el cargo. Quienes la conocen dicen que está dispuesta a renunciar si el presidente así se lo pide. No es ahí donde está su batalla. Su condición es otra, y es más básica: garantías de seguridad para ella y para su familia. Una exigencia que dice bastante sobre el nivel de exposición al que siente que la han llevado sus propias denuncias. CAMBIO conoció que a la gerente del Fondo Adaptación le preocupa perder el esquema de escoltas si sale del gobierno Petro.
Además, la funcionaria también le presentará al presidente Petro algunas fórmulas para blindar los recursos del Fondo Adaptación de las sombras de corrupción que dice haber identificado.
En horas de la noche se sabrá si Angie Rodríguez sigue en el Fondo Adaptación con el respaldo institucional que dice merecer, o si se convierte en un capítulo más de la larga lista de funcionarios que este gobierno nombró, empoderó y luego descartó cuando el costo político de mantenerlos se volvió mayor que el de soltarlos.
Lea los comentarios









