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Antonio Sanguino, ministro del Trabajo.
Poder

“Es una imputación inflada y absurda”: defensa de Antonio Sanguino pide anular caso por el 'carrusel de la contratación'

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia deberá definir qué va a pasar con el proceso que se sigue contra el exconcejal y actual ministro de Trabajo por presunto tráfico de influencias. Le contamos.

Por: Alejandra Bonilla Mora

“Seguiré insistiendo en mi inocencia plena, toda vez que estos hechos son basados en declaraciones de delincuentes confesos”. De esta forma, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, y exconcejal de Bogotá se defendió del proceso que avanza en su contra por su supuesta participación en el escándalo de corrupción conocido como el 'carrusel de la contratación'.

Este jueves estaba prevista que se hiciera la acusación en contra de Sanguino por la presunta comisión del delito de tráfico de influencias continuado por hechos que remontan a 2008 y 2009. Según la investigación, el entonces concejal habría intercedido primero para lograr el nombramiento de Liliana Patricia Paternina como gerente del Hospital de Usme en Bogotá para luego presionarla para que un contrato de obra para la construcción de la nueva sede de la entidad se le entregara a Héctor Julio Gómez.

Sanguino fue inicialmente imputado por tal delito. Pero ahora el caso está en la Corte Suprema en razón que Sanguino tiene fuero y, tras petición de la Fiscalía, la Sala de Primera Instancia encontró que el primer hecho, las gestiones para nombrar a Paternina, ya prescribió. Por lo que el juicio debe seguir exclusivamente sobre los hechos de 2009.

En su decisión, la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia desestimó los argumentos de la defensa de Sanguino que alega que la Fiscalía incurrió en un error porque no hizo un detalle claro de los hechos jurídicamente relevantes, ni se precisa realmente cómo habrían ocurrido las presiones, ni los hechos corresponderían al delito de tráfico de influencias sino a un cohecho impropio.

Este jueves, la defensa de Sanguino insistió y pidió anular el caso desde la imputación. “La Fiscalía, al momento de solicitar la preclusión, corrió traslado de todos los elementos probatorios. Ahí están todas las declaraciones de los confesos corruptos y condenados Julio Gómez y Héctor Zambrano, y de allí se puede establecer que no es una calificación jurídica correcta que hizo la Fiscalía. Es absurda e inflada”, dijo el abogado de Sanguino.

La Fiscalía se opuso a la pretensión de Sanguino y ratificó que el caso sí se formuló bien y, en su momento, se hizo la corrección pertinente sobre la modalidad en la que se habría cometido el delito. Esa petición la resolverá la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.

Los hechos de 2009

En principio, si se mantiene la acusación actual, Sanguino iría a juicio por hechos que remiten a 2009, cuando habría ejercido indebidas influencias ante Liliana Patricia Paternina, gerente del Hospital de Usme, para lograr la adjudicación del contrato de obra para la construcción y dotación de la nueva sede del ente de salud al contratista Héctor Julio Gómez González.

Según la Fiscalía, Sanguino se reunió con Paternina, Gómez y el secretario distrital de la época Héctor Zambrano para acordar los términos de referencia del proceso licitatorio que serían elaborados por el propio contratista y garantizar la adjudicación, a cambio de entregar una contribución del 10 por ciento del valor del contrato.

Las reuniones para este caso específico se habrían realizado así, en diferentes restaurantes:

  • 28 de enero de 2009
  • 18 de febrero de 2009
  • 4 de marzo de 2009
  • 30 de octubre de 2009
  • 4 de noviembre de 2009

Sanguino fue acusado por el delito de tráfico de influencias. Inicialmente, este proceso también relacionaba otro hecho de tráfico de influencias consistente en gestiones realizadas ante el entonces alcalde Samuel Moreno Rojas y el Secretario de Salud Héctor Zambrano, para nombrar en el hospital precisamente a Liliana Paternina.

"Estas acusaciones fueron fundamentadas por declaraciones calumniosas, como una actitud de venganza de confesos delincuentes. Hechos que fueron objeto de mis denuncias en mi condición de concejal de Bogotá”, dijo Sanguino al acusar a Julio Gómez y Héctor Zambrano de fabricar un testimonio en su contra y al asegurar que, como hijo de un acuerdo de paz, no ha cometido delito alguno.

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