
Regreso de Semana Santa: recomendaciones clave para llegar a casa sano y salvo
Con el cierre de la temporada de Semana Santa, miles de colombianos emprenden el regreso a sus ciudades. Las autoridades y la Alcaldía de Bogotá entregaron una serie de recomendaciones para que conductores, motociclistas y familias enteras puedan volver a casa sin contratiempos.
Por: Juan David Cano
Cada año, el regreso de Semana Santa se convierte en uno de los momentos de mayor movimiento vial en Colombia. Las carreteras se llenan de vehículos particulares, motocicletas y buses intermunicipales que transportan a miles de familias de vuelta a sus hogares después de unos días de descanso.
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Es precisamente en estas jornadas de alta congestión cuando los riesgos en la vía se multiplican: el cansancio acumulado, las prisas por llegar, las condiciones climáticas variables y el tráfico intenso forman una combinación que puede derivar en accidentes graves.
Conscientes de este escenario, la Alcaldía de Bogotá y la Policía Nacional, a través de su Dirección de Protección, han emitido una serie de recomendaciones de seguridad vial dirigidas a todos los actores de la vía. El objetivo es que cada persona que salió a disfrutar de la temporada pueda regresar a casa sana y salva. Aquí están los puntos más importantes que hay que tener en cuenta.

Antes de arrancar, el vehículo y los documentos deben estar en orden
El primer paso para un regreso seguro no ocurre en la carretera, sino antes de encender el motor. Revisar el estado técnico-mecánico del vehículo es una obligación que muchos conductores postergan o pasan por alto, y que puede marcar una diferencia decisiva en una situación de emergencia.
Las autoridades recomiendan verificar el nivel de líquidos, el estado de los frenos, las luces y, especialmente, la presión y el desgaste de los neumáticos. Una llanta en mal estado a alta velocidad puede provocar un accidente sin que el conductor tenga tiempo de reaccionar.
Junto con la revisión mecánica, es indispensable tener a mano la documentación completa del vehículo, es decir, el Soat vigente y la revisión técnicomecánica al día. Circular sin estos documentos no solo implica sanciones legales, sino que también puede complicar cualquier trámite en caso de un incidente vial.
El descanso no es opcional, pues el cansancio mata en carretera
Uno de los factores más subestimados en los accidentes de tránsito es la fatiga al volante. Después de varios días de viaje, actividades y cambios de rutina, muchos conductores se sientan al volante en un estado de agotamiento que compromete seriamente sus reflejos y su capacidad de atención.
Los microsueños, esos breves episodios de sueño involuntario que pueden durar apenas unos segundos, son especialmente peligrosos a alta velocidad. En dos o tres segundos, un vehículo puede recorrer decenas de metros sin control. Por eso, las autoridades insisten en que descansar bien la noche anterior al regreso no es un lujo ni una recomendación menor: es una medida de seguridad fundamental.
Si durante el trayecto aparece sensación de somnolencia, lo más indicado es detenerse en un lugar seguro, descansar y reanudar la marcha solo cuando el conductor se sienta en condiciones de manejar con plena atención.
El alcohol y las sustancias psicoactivas no se llevan bien con el volante
Este punto no admite matices ni excepciones. Conducir bajo los efectos del alcohol o de cualquier sustancia psicoactiva es una de las principales causas de accidentes fatales en Colombia, y el período de Semana Santa no es la excepción. El aumento en el consumo de bebidas alcohólicas durante la temporada vacacional eleva considerablemente el riesgo de encontrar conductores en estado de embriaguez en las vías.

Si se consume alcohol, no se conduce. No importa si el destino está cerca, si la persona se siente “bien” o si el trayecto parece sencillo. El alcohol altera la percepción, reduce los reflejos y distorsiona el juicio, aunque el conductor no siempre sea consciente de ello. La única decisión responsable es no ponerse al volante.
El exceso de velocidad y no mantener la distancia están entre los dos errores más frecuentes
El exceso de velocidad sigue siendo la infracción más común y una de las más letales en las carreteras colombianas. Durante el regreso de Semana Santa, cuando muchos conductores quieren llegar rápido a casa, la tentación de acelerar se intensifica. Sin embargo, cada kilómetro por hora que se suma por encima del límite permitido aumenta proporcionalmente el riesgo de un accidente y reduce el tiempo disponible para reaccionar ante imprevistos.
A esto se suma la importancia de mantener una distancia de seguridad suficiente con el vehículo de adelante. En condiciones de lluvia, que son frecuentes en esta época del año en muchas regiones del país, el tiempo de frenado aumenta considerablemente. La distancia que en condiciones secas podría ser suficiente para detener el vehículo puede no serlo sobre asfalto mojado. Reducir la velocidad y ampliar la distancia entre vehículos son medidas sencillas que pueden evitar colisiones en cadena.
Recomendaciones especiales para motociclistas y ciclistas
Los motociclistas son, estadísticamente, uno de los actores viales más vulnerables. Su exposición directa ante cualquier impacto los pone en desventaja frente a otros vehículos, lo que hace que sus errores de conducción tengan consecuencias más graves.
Para quienes regresan en moto, las autoridades tienen recomendaciones específicas. Entre ellas está evitar conducir en zigzag entre carriles, ya que esta práctica reduce drásticamente el tiempo de reacción de los demás conductores y aumenta el riesgo de colisión. También es fundamental verificar el estado y la presión de los neumáticos antes de emprender el camino, ya que una falla mecánica a alta velocidad puede ser fatal.
En cuanto a los ciclistas, la recomendación principal es el uso permanente de cinta reflectiva y todos los elementos de protección disponibles, especialmente en trayectos nocturnos o en condiciones de baja visibilidad. Ser visible en la vía es, para un ciclista, una cuestión de supervivencia.

Los viajes con niños deben tener supervisión constante, dentro y fuera del vehículo
Las familias que viajan con menores de edad deben prestar atención a una dimensión adicional de la seguridad. Durante el trayecto, los niños deben ir correctamente ubicados en sus sillas de seguridad o con el cinturón puesto, según su edad y talla. Dentro del vehículo, las distracciones que generan los menores pueden desviar la atención del conductor en momentos críticos.
Pero la vigilancia no termina al llegar al destino. Las autoridades han hecho especial énfasis en que los niños deben estar bajo supervisión constante de un adulto en espacios como playas, piscinas, ríos y balnearios, donde el riesgo de accidentes por inmersión es alto. En eventos masivos como procesiones o celebraciones religiosas, mantenerlos cerca y evitar que se separen del grupo familiar es una prioridad.
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