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País

La conversación telefónica de Gustavo Petro y Donald Trump cambia la confrontación con el ELN

Miembros de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, revela que el mandatario colombiano le pidió a su homólogo estadounidense “ayuda” para enfrentar a esta guerrilla, cuyo mando se refugiaba con tranquilidad en la Venezuela de Nicolás Maduro.

Por: Armando Neira

Las escasas posibilidades de reanudar las conversaciones entre el Gobierno nacional y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) están al borde del cierre definitivo, tras revelarse parte del contenido de la conversación telefónica que sostuvieron durante casi una hora, en la tarde de este miércoles, los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump.

Según el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien estuvo presente en el despacho presidencial de la Casa de Nariño durante la charla, Petro le pidió “ayuda” a Trump para combatir al ELN, que hasta ahora tenía una doble condición: en Colombia actuaba como grupo insurgente contra el Estado, mientras que en Venezuela hacía las veces de organización paramilitar en protección del régimen.

Con la captura de Maduro, la situación modifica por completo el escenario. Bajo el nuevo mando, la presidenta, Delcy Rodríguez, está forzada a mostrar los resultados exigidos por Estados Unidos, que pasan, entre otros puntos, por evitar que Venezuela sea un santuario para organizaciones criminales, incluidas las dedicadas al narcotráfico.

Benedetti explicó que, en la conversación, Petro le contó a Trump los esfuerzos de su gobierno para combatir este delito y a los grupos que se nutren de él. Por ejemplo, relató que Trump mostró sorpresa ante las cifras suministradas, según las cuales el crecimiento de los cultivos ilícitos bajo el actual Gobierno no ha superado el 10 por ciento. Petro enfatizó que el pilar fundamental de su estrategia es la sustitución de cultivos y solicitó apoyo económico para ese fin.

También señaló que, desde el Gobierno, se hacen esfuerzos para combatir al ELN, pero estos quedan truncados porque los integrantes del grupo armado cruzan de inmediato la frontera.

El garrote de Estados Unidos

Luis Trejos, docente de la Universidad del Norte y especialista en temas de conflicto, considera que este es un anuncio importante, ya que, al parecer, Estados Unidos es el único país que puede ejercer una presión efectiva sobre la cúpula del chavismo para que cese la cooperación con el ELN y, además, lo confronte militarmente.

Donald Trump y Gustavo Petro fotomontaje
Donald Trump y Gustavo Petro

No obstante, advierte que, incluso si Caracas decidiera terminar sus vínculos con el ELN, aún estaríamos lejos de la expulsión definitiva de esa guerrilla del territorio venezolano, pues no solo ha logrado reclutar de manera sistemática a ciudadanos de ese país, sino que además controla amplios territorios y regula economías ilegales.

“Es un momento de bastante incertidumbre y nerviosismo dentro del ELN, pero también una ventana de oportunidad”, afirma Jorge Mantilla, doctor en Criminología de la Universidad de Illinois y experto en seguridad, crimen y conflicto.

Explica que, por un lado, existe preocupación por la posibilidad de que el Coce (Comando Central del ELN), cuyos miembros permanecían hasta hace pocos días en Venezuela, sea golpeado con tecnología estadounidense.

Por ello, estarían ajustando protocolos, reforzando casas de seguridad y moviendo recursos. Esto implica fortalecer el control sobre las trochas y caminos que conectan ambos países, así como endurecer el control social en las poblaciones donde se encuentran sus mandos.

Una alianza que cambia

También existe inquietud por el futuro de su proyecto de Fuerzas Especiales, cuyos integrantes venían recibiendo entrenamiento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en instalaciones militares venezolanas, asegura Mantilla.

Por otro lado, esta coyuntura representa una oportunidad para consolidar su relación con los sectores más radicales y antiimperialistas del chavismo, a la espera del desenlace de las negociaciones entre los Rodríguez y Trump.

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Antonio García, comandante del ELN y Nicolás Maduro.

Mantilla considera que, si la situación evoluciona lentamente hacia un escenario de violencia generalizada, el ELN tendrá fuertes incentivos para incrementar su presencia en Venezuela y buscar armamento, equipos y logística de la FANB, incluida tecnología antiaérea.

La confrontación, así las cosas, cambia drásticamente. En Colombia, la tesis sería regresar a la lógica de los tiempos de Uribe y los bombardeos, pero ahora frente a un ELN que concentraría su accionar en ataques terroristas, el uso de drones y francotiradores.

Mantilla recuerda que esta guerrilla ha sabido adaptarse a los nuevos modelos de guerra a lo largo de sus 60 años de experiencia, por lo que se prevé que vuelva a hacerlo. Evitar campamentos y aglomeraciones de tropas, guardar el camuflaje y dinamizar economías legales e informales son algunas de las estrategias que estaría preparando.

Fuentes de inteligencia confirmaron a CAMBIO que, con la salida de Maduro, la situación en Venezuela cambiará lentamente. Los agentes del servicio de inteligencia cubano (G2), que mantenían cercanía con los insurgentes colombianos, serán desplazados por solicitud del gobierno de Estados Unidos.

De esta manera, los guerrilleros de la llamada Nueva Marquetalia y del ELN que se encuentran en ese país perderán sus condiciones de protección y se convertirán en objetivo de Estados Unidos. Así las cosas, informes de inteligencia señalan que algunos de estos grupos ya están saliendo hacia territorio colombiano.

¿Quiénes están allá?

Sobre el ELN en Venezuela, no se sabe con certeza quiénes permanecen allí, aunque hay indicios sólidos. Se menciona a alias Pablito, alias Cendales y, por parte del Coce, a Antonio García. 

En contraste, se conoce la salida de alias Silvana Guerrero y, por confirmar, alias Parmenio. Estos dos últimos ya estarían en la región del Catatumbo, su principal centro de control y operaciones de narcotráfico.

Se espera que también busquen refugio en la zona de frontera colombo-venezolana Iván Márquez y alias Francisco Builes, lo que sin duda incrementará el conflicto con los frentes de alias Calarcá, entre quienes formaron parte de las extintas Farc.

Las fuentes de inteligencia aseguran que, muy seguramente, Vladimir Padrino, ministro de Defensa de Venezuela, ya habría dado instrucciones para facilitar la salida de estos grupos guerrilleros ante la eventualidad de sobrevuelos de drones estadounidenses.

En total, sumando todos los grupos y milicianos, se estima que hay alrededor de 6.000 guerrilleros en Venezuela y en la zona fronteriza, lo que representa un problema de gran magnitud.

Petro en llamada con Donald Trump
Petro durante la llamada de setenta minutos con Donald Trump.

De ahí la importancia de los pasos que está dando Petro y de la velocidad que le impriman. Él, por ejemplo, contó que también habló hace dos días con la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien conoce bien y a quien invitó a Colombia con la intención de establecer un diálogo tripartito entre los tres países que hoy conforman este ajedrez geopolítico.

Previamente, en diciembre, Petro había informado que sabía que Trump bombardeó una fábrica en Maracaibo, donde, según él, se mezclaba la pasta de coca para producir cocaína, aprovechando la ubicación estratégica en el lago de Maracaibo.

Petro fue categórico en ese momento: “Es simplemente el ELN. El ELN está permitiendo, con su traqueteo y su dogma mental, invadir Venezuela”.

Con el ataque, la realidad hoy es completamente distinta y cada parte busca posicionarse. En conclusión y con estos movimientos, queda claro que las ya escasas posibilidades de reanudar las conversaciones con esta guerrilla están al borde del cierre definitivo.

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