
¿Qué debe pasar para que se levante el racionamiento de agua en Bogotá?
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advirtió que el racionamiento de agua en Bogotá no puede levantarse aún, pero también contó qué debe ocurrir para que la medida se elimine.
Por: Juan David Cano
Las intensas lluvias que han caído sobre Bogotá en los últimos días han generado una percepción de alivio entre los ciudadanos. Sin embargo, la realidad es que el racionamiento de agua sigue vigente y sin una fecha clara de levantamiento. ¿Por qué ocurre esto y qué condiciones deben cumplirse para que la medida se suspenda?
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) fue enfática en su posición: levantar el racionamiento en este momento sería prematuro. El director de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, advirtió que los embalses que abastecen a la ciudad aún no han alcanzado niveles seguros.

“Es conveniente esperar a que se consolide realmente la primera temporada de lluvias del mes de abril y solo cuando los embalses estén por encima del 50 por ciento se podría revisar esta medida” explicó Ballesteros.
Actualmente, el embalse de El Sisga se encuentra al 58 por ciento de su capacidad y con tendencia a la baja, mientras que Tominé está al 40 por ciento. La situación es aún más preocupante en Chingaza, el embalse que abastece a la mayor parte de la ciudad, el cual apenas llega al 37,59 por ciento de su capacidad.
Mucha agua sobre la ciudad y no lo suficiente en las microcuencas
Un factor determinante es que, aunque las lluvias han sido intensas en Bogotá, no han sido suficientes en las microcuencas que alimentan los embalses. Ballesteros explica que cada día se extraen cerca de 17 metros cúbicos por segundo, lo que representa aproximadamente un millón y medio de metros cúbicos de agua. Si las lluvias no permiten reponer esta cantidad, el nivel de los embalses seguirá bajando.

“No basta con que llueva, pero si no llueve lo suficiente para que podamos almacenar un millón y medio de metros cúbicos diarios no estamos compensando lo que estamos extrayendo de los embalses y esta es la razón por la cual la tendencia sigue siendo descendente a pesar de que en los centros urbanos de Bogotá y la sabana, tengamos las calles inundadas", subrayó el funcionario.
Alternativas para enfrentar la crisis
Mientras se mantiene el racionamiento, la CAR ha impulsado medidas para mitigar la crisis de desabastecimiento hídrico. Desde enero de 2024, la entidad ha promovido soluciones basadas en la naturaleza, recuperación de ecosistemas estratégicos, compra de predios para conservación y esquemas de pago por servicios ambientales (PSA).
Asimismo, se exploran opciones como el aprovechamiento de aguas lluvias, el uso de aguas subterráneas y la implementación de criterios de economía circular en hogares e industrias.

Ballesteros hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad en general para enfocarse en soluciones de mediano y largo plazo. “El desabastecimiento hídrico es un problema que no se va a acabar porque tengamos dos meses de lluvia o porque los embalses suban, por lo que se hace necesario entender que estamos enfrentando una nueva realidad generada por el cambio climático y que tenemos que articularnos para construir soluciones de mediano y largo plazo", concluyó.
Por ahora, la recomendación de la CAR es clara: el racionamiento debe continuar hasta que los embalses superen el 50 por ciento de su capacidad. Mientras tanto, los ciudadanos deberán seguir adoptando medidas de ahorro para enfrentar la crisis.
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