
ONU declara la trata de esclavos africanos como el crimen más grave contra la humanidad
La Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que califica la trata transatlántica de africanos esclavizados como el crimen más grave contra la humanidad y abre el debate sobre reparaciones históricas.
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce la trata transatlántica de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como el crimen más grave cometido contra la humanidad. La iniciativa, promovida por Ghana y respaldada por una amplia coalición de países, busca impulsar procesos de memoria histórica, justicia y posibles medidas de reparación.
El texto fue aprobado con 123 votos a favor, tres en contra, Estados Unidos, Israel y Argentina, y 52 abstenciones, entre ellas las de Reino Unido y varios Estados miembros de la Unión Europea. Aunque la resolución no es jurídicamente vinculante, su aprobación se considera un hito político en el reconocimiento del impacto histórico y persistente de la esclavitud.
The transatlantic slave trade was a crime against humanity that struck at the core of personhood, broke up families & devastated communities.
— António Guterres (@antonioguterres) March 25, 2026
Let us reject the false narrative of racial difference & fully commit to human rights, equality & the inherent worth of every person. pic.twitter.com/ru40H950bx
Durante la sesión, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la trata de esclavos como un crimen que “atacó el núcleo mismo de la condición humana”, al provocar la destrucción de familias y comunidades durante siglos. También señaló la necesidad de avanzar en procesos de verdad, justicia y reparación frente a las consecuencias que aún persisten en distintas sociedades.
Un sistema de explotación sin precedentes
El documento aprobado por la Asamblea destaca que el comercio transatlántico de personas esclavizadas constituyó un sistema global sin precedentes por su escala, duración y brutalidad. Durante más de tres siglos, millones de africanos fueron capturados, transportados y sometidos a trabajos forzados en distintos territorios, en un modelo económico que institucionalizó jerarquías raciales y convirtió a las personas en propiedad hereditaria.

La resolución también subraya que este sistema fue respaldado por marcos legales y políticos que legitimaron la esclavitud, lo que permitió su expansión y consolidación durante generaciones. Según el texto, sus consecuencias siguen presentes en fenómenos contemporáneos como la discriminación racial, las desigualdades estructurales y las dinámicas de neocolonialismo.
Además, el documento reconoce el impacto particular que sufrió la población femenina africana, que fue sometida a violencia sexual, explotación doméstica y reproducción forzada como parte del sistema esclavista.
Llamado a reparaciones y memoria histórica
Más allá del reconocimiento histórico, la resolución invita a los Estados a participar en procesos de justicia restaurativa. Entre las acciones propuestas se incluyen disculpas formales, programas de reparación, medidas de restitución y políticas destinadas a combatir el racismo estructural.
En ese sentido, el ministro de Relaciones Exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, señaló que el reconocimiento del crimen debería abrir la puerta a que los países involucrados en la trata de esclavos presenten disculpas oficiales y participen en iniciativas de reparación.
"Let it be recorded that when history beckoned, we did what was right for the memory of the millions who suffered the indignity of slavery.
— Ghana Presidency (@GhanaPresidency) March 25, 2026
Let our vote on this resolution restore their dignity and humanity." - President John Dramani Mahama #RememberingSlavery pic.twitter.com/kcIrKhukt5
El presidente de Ghana, John Dramani Mahama, quien asistió a la votación en la sede de la ONU, afirmó que la aprobación de la resolución representa un paso importante para preservar la memoria histórica y evitar que estos hechos sean olvidados.
Asimismo, el texto pide fortalecer programas educativos, investigaciones académicas y acciones de conmemoración relacionadas con la esclavitud y sus consecuencias. También solicita la restitución de bienes culturales, objetos históricos y archivos que pertenecen a los países de origen de las comunidades afectadas.
Posturas divididas entre los Estados
Pese al amplio respaldo, algunos países expresaron reservas frente al contenido del documento. Estados Unidos calificó la resolución como ‘problemática’ desde el punto de vista jurídico, argumentando que no reconoce un derecho legal a reparaciones por hechos que no eran considerados ilegales bajo el derecho internacional en el momento en que ocurrieron.
Por su parte, varios países europeos optaron por abstenerse. Sus representantes señalaron que, aunque reconocen la gravedad histórica de la esclavitud, el texto podría generar comparaciones entre distintas tragedias históricas.

Sin embargo, los promotores de la iniciativa sostienen que el reconocimiento busca precisamente dimensionar la magnitud de un sistema que operó durante más de 300 años y cuyos efectos continúan influyendo en las estructuras sociales, económicas y políticas del mundo actual.
La aprobación de la resolución se produce en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2025-2034) y se suma a otros esfuerzos internacionales que buscan reconocer el legado de la esclavitud y promover iniciativas de reparación y justicia histórica.
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