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Nicolás Maduro, ejército Venezuela
Crédito: Colprensa

Amnistía en Venezuela: una propuesta lógica y prevista: por Julio Londoño Paredes

El excanciller Julio Londoño Paredes analiza para CAMBIO la propuesta del presidente Petro de que se otorgue en Venezuela una amnistía general para Nicolás Maduro y sus allegados para que sea posible conformar un gobierno de transición en ese país.

Por: Julio Londoño Paredes

Petro, antes de la inaceptable y ofensiva amenaza de Trump, a propósito de que sería “el siguiente”, después de que habló del derrocamiento de Trump, formuló una significativa declaración, y afirmó por primera vez que en Venezuela debería haber “un gobierno de transición”, lo que quiere decir tácitamente que Maduro debe salir. 

Naturalmente que ese gobierno de transición tendría que ser el de Edmundo González y María Corina Machado, que lo saben muy bien. Y se especula por cuánto tiempo sería.

Petro igualmente afirmó que Maduro debe entender que la respuesta a una agresión interna no es solo el alistamiento militar, sino una “revolución democrática”. Agregó además que es hora de que en Venezuela haya “una amnistía general”. Naturalmente que, siguiendo el planteamiento anterior, se supone que debería ser decretada por el nuevo gobierno. 

Es una idea que seguramente González y María Corina estarán analizando, mucho antes de que Petro lo mencionara. Habrá que saber a quiénes debería cubrir. Lo cierto es que los opositores saben muy bien que si algo parecido no se otorga, el cambio será imposible. 

Decenas de los generales de Maduro, de los oficiales, suboficiales y soldados de las fuerzas armadas y sus familias, se negarían a entregar las armas o a sumarse a un nuevo ejército, si no tienen la seguridad de que no van a ir a la cárcel o a no perder lo mucho o poco que han logrado durante el régimen. De la misma manera pensarán millares que han venido ocupando cargos públicos en las diferentes agencias del estado y que se han beneficiado del régimen. 

La amnistía es el dolor de cabeza en todos los procesos de paz. Para no hablar tan largo, basta mirar nuestra propia situación con los acuerdos de paz concertados con los grupos armados, que son apenas una ínfima fracción de la población de un país. Sin ella no habría paz y seguramente en Venezuela, por algo parecido se tendrá que pasar, con JEP o sin ella. Es evidente que eso debería anunciarse en los primeros días de gobierno. 

Colombia, tanto con este gobierno como el entrante, deberá estar al lado de la transición en Venezuela, que seguramente tomará varios años, ya que el país ha quedado destruido. No solo en su infraestructura petrolera y minera, sino también en su economía y en la reestructuración de las fuerzas armadas, de la justicia, del poder legislativo y de la convivencia.

Por la amnistía se tendrá que pasar en Venezuela. Si no, se iniciará otra migración masiva en la que el destino forzoso será Colombia… y ya no damos más.

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