Ir al contenido principal
photologuephotos2025-07ecopetrol_colprensa_2jpeg
La petrolera espera que el proyecto entre en operación en 2028.
Empresas

Ecopetrol apuesta por el viento: el desafío de revivir el proyecto Windpeshi en La Guajira

La estatal petrolera se quedó con el proyecto eólico con el que batalló Enel por varios años. Según el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, la idea es asignar un contrato el próximo mes para reiniciar la construcción. ¿Cuáles son los retos para la petrolera en este negocio?

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

La Guajira, reconocida como una de las regiones con más potencial en el país, e incluso en el mundo, para construir parques eólicos, se ha convertido en una promesa energética que no avanza. La anhelada transición energética de la que habla el presidente Gustavo Petro, y que también quiso impulsar su predecesor Iván Duque, se mueve a paso de tortuga por las demoras en la construcción de los proyectos, conflictos con las comunidades y problemas con las licencias ambientales.

A pesar de eso, la estatal petrolera colombiana, Ecopetrol, decidió meterse al negocio de los parques eólicos. La empresa anunció que adquirió el 100 por ciento de las acciones de la Compañía Wind Autogeneración S.A.S., sociedad controlada por Enel Colombia S.A.S. y propietaria del proyecto eólico Windpeshi en La Guajira.

Windpeshi es una de las obras claves en la región. Se ubica entre los municipios de Uribia y Maicao en La Guajira, su capacidad eólica estimada es de 205 MW para producir energía eólica y se espera que una vez entre en operación aporte un promedio de 1.006 GWh/año de energía renovable.

parque_eolico_freepik.jpg
Los parques eólicos son una fuente de energía que han adoptado varios países. *Crédito imagen: Freepik.*

Los problemas de los parques eólicos en La Guajira

En la región hay al menos 17 proyectos eólicos con conexiones aprobadas, pero solo dos están en fase de pruebas: WESP y Guajira 1, propiedad de la empresa Isagen. Las complicaciones sociales y ambientales de la región han hecho casi imposible para las empresas avanzar.

Windpeshi, por ejemplo, lleva años sin poder arrancar. Desde mayo de 2023, Enel Green Power, la línea de negocios de la italiana Enel para este tipo de iniciativas, tuvo que parar el proyecto por los retrasos en las obras que venían desde 2020, así como sobrecostos y enfrentamientos con comunidades Wayuú. La empresa decidió venderlo y el año pasado también informó su intención de salir de otros dos proyectos en La Guajira: Tumawind y Chemesky.

Meses después, en febrero de 2024, el turno fue para Celsia, que dio a conocer que estaba considerando vender los proyectos eólicos Acacia y Camelias, ubicados en La Guajira, que suman una capacidad para generar 330 megavatios de energía.

Y luego de eso, en diciembre del año pasado, la firma portuguesa EDP Renewables anunció su salida del país, lo que frenó las inversiones en dos parques eólicos, Alpha y Beta, cuyas fechas originales de entrada en operación eran 2023 y 2024, respectivamente.

El negocio de Ecopetrol

A pesar de los retos en la región, Ecopetrol decidió apostar por los parques eólicos guajiros. “Desde hoy, el Grupo Ecopetrol es dueño de Windpeshi. En agosto asignaremos el contrato para reiniciar la construcción de un proyecto eólico de 205 megavatios que generará cerca de 1.000 gigavatios-hora al año con la fuerza del viento en La Guajira”, dijo el presidente de la petrolera, Ricardo Roa.

Desde hace cierto tiempo, Ecopetrol venía coqueteando con la posibilidad de producir energía eólica. Hace dos años presentó la actualización de sus Estrategias 2040, cuyo foco central es reducir emisiones en los próximos años.

En esa misma línea, en mayo de este año suscribió un acuerdo con Statkraft European Wind and Solar Holding, el mayor generador de energías renovables de Europa, para adquirir un portafolio con diez compañías dedicadas a proyectos solares y eólicos en La Guajira, Sucre, Córdoba, Caldas y Magdalena.

Con Windpeshi, según Ecopetrol, la capacidad de generación del parque eólico será incorporada de inmediato al portafolio de autoconsumo del grupo, lo que corresponde aproximadamente a entre el 8 y 9 por ciento de la demanda de energía total de Ecopetrol y sus compañías.

En el marco de su estrategia de transición energética, este acuerdo marca el inicio de la era de Ecopetrol en la construcción de proyectos de energía renovable no convencional en el departamento de La Guajira, uno de los territorios con mayor potencial de desarrollo de energía solar y eólica, reconocida a nivel mundial, siendo el primero en su clase desarrollado en su totalidad por Ecopetrol”, dijo la empresa en un comunicado.

whatsapp_image_2025-07-07_at_8.35.08_am.jpeg
El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, y Francesco Bertoli, gerente general de Enel Colombia al momento de la firma del acuerdo. *Crédito imagen: Ecopetrol.*

La compañía informó que, una vez el proyecto entre en operación, aportará a la optimización del costo energético y al compromiso para acelerar la transición energética en Colombia, y que su beneficio de descarbonización será de aproximadamente 4,8 millones de toneladas de CO2, e inversiones estimadas en 350 millones de dólares entre 2025 y 2027.

La empresa anunció que planea reactivar las actividades y obras del proyecto antes de finalizar el año 2025, con la expectativa de iniciar operaciones antes de 2028.

CAMBIO consultó con la Asociación Energías Renovables de Colombia (SER Colombia), sobre esta adquisición. El gremio indicó que “valora positivamente que Ecopetrol haya asegurado el futuro del parque Windpeshi, un proyecto estratégico eólico”. Según la Asociación, esta operación se alinea con los objetivos del Plan 6GW+ del Gobierno Nacional, que busca reactivar proyectos renovables para diversificar la matriz eléctrica y fortalecer la seguridad energética del país.

“La experiencia y respaldo financiero de Ecopetrol abre nuevas posibilidades: el proyecto reactivará obra con contratistas de primer nivel y avanzará antes de lo previsto. Además, resaltamos que esta inyección de capital y gestión puede acelerar trámites pendientes y la construcción de infraestructura con la que puede estar supeditado el proyecto”, aseguró SER Colombia.

El gremio enfatizó en que es fundamental acelerar la operación de este parque eólico porque “Colombia necesita nueva energía con urgencia” dado que la demanda sigue creciendo, y el país puede enfrentar retos de abastecimiento. También por la necesidad de diversificar la matriz productiva y para fomentar el desarrollo en La Guajira. “Este segundo aire a Windpeshi envía un mensaje de confianza a todo el sector: los proyectos en La Guajira van a salir adelante”, aseguró el gremio.

wayuu_parques_eolicos_fotoilustracion_yamith.jpeg
Las comunidades Wayuú han tenido diferencias con las empresas en la región. *Crédito imagen: Fotoilustración Yamith Mariño.*

El desafío con las comunidades

Otras voces del sector consideran que hay varios desafíos en la entrada de Ecopetrol a los proyectos eólicos. Julio César Vera, experto en el sector y presidente de la Fundación Xua Energy, un centro de pensamiento independiente, reconoce que en el marco de la estrategia a 2040 de la compañía “suena lógico” avanzar en promover energías renovables, como este parque eólico, pero también resalta que ese desarrollo no puede ir en contra de fortalecer su negocio principal de exploración y explotación de hidrocarburos y en especial en lo que al gas se refiere, un balance en el que están trabajando varias empresas del sector petrolero a nivel internacional.

“Por ahora son proyectos que como se vislumbran complementarán y facilitarán su actividad primaria, pero si en algún momento la visión es abandonar definitivamente el petróleo y el gas, como no lo está haciendo ninguna petrolera a nivel global, que al contrario la gran mayoría han ralentizado sus actividades en renovables y fortalecido su matriz en petróleo y gas, sí sería un error craso”, aseguró Vera.

Ecopetrol tomó una decisión estratégica para su futuro, pero que no es ajena a retos sociales y ambientales de La Guajira, un territorio marcado por el hambre, el abandono del estado y complejas dinámicas sociales.

“En coordinación con la institucionalidad a nivel nacional, regional y local, Ecopetrol promoverá espacios de diálogo intercultural con las autoridades ancestrales y líderes de las comunidades indígenas Wayúu, del área de influencia del proyecto, como parte fundamental para el desarrollo del mismo”, fue uno de los mensajes que mandó la empresa con el anuncio de su proyecto.

Camilo Prieto Valderrama, profesor e investigador en temas de energía y sostenibilidad, también mostró su preocupación sobre la viabilidad del proyecto. A su parecer, hoy Ecopetrol hereda no solo una infraestructura por desarrollar, sino también un conflicto social aún no resuelto.

“La ausencia de una regulación clara y coherente sobre las consultas previas por parte del Congreso de la República ha generado un vacío jurídico que afecta tanto a las comunidades como a las empresas. Esta ambigüedad institucional impide generar confianza, alarga los tiempos de ejecución y debilita la gobernanza territorial”, dijo el experto.

Según Prieto, la adquisición por parte de Ecopetrol representa un reto mayor que simplemente reactivar las obras y la clave del éxito estará en lograr una concertación efectiva con las comunidades locales, algo que Enel no consiguió. “Si Ecopetrol, con todo su músculo institucional y operativo, no logra resolver este nudo social y político, difícilmente lo logrará cualquier otra empresa en el país”, advirtió.

La llegada de Ecopetrol no asegura que Windpeshi pueda salir adelante, pero sí le pone una tarea importante al Estado, principal accionista de Ecopetrol, para que el parque eólico sea una realidad y la principal empresa del país no corra con la misma suerte que sufrió Enel en su momento.

Finalización del artículo
8 min de lectura·0% leído

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Suscriptores

Compartir en redes sociales