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Poder

Las marchas de De la Espriella: así se mueve el abelardismo sin partidos pero con una robusta maquinaria digital

El candidato presidencial les ha solicitado a sus seguidores bajar el tono confrontancional frente a Paloma Valencia, pero su petición ha sido ignorada por sus simpatizantes en redes sociales

Lo que comenzó como una cadena de mensajes, videos y convocatorias en redes terminó, en cuestión de días, en marchas multitudinarias en diferentes regiones del país. Detrás de la movilización operó una red de liderazgos locales y una estrategia digital diseñada para convertir la convocatoria virtual en una demostración de fuerza política en las calles.

Por: Jonathan Beltrán

En las plazas de más de 80 ciudades y municipios, el paisaje se tiñó de un patriotismo coreografiado: banderas de Colombia ondeando al ritmo de arengas, peluches de tigres alzados como estandartes y miles de brazos extendidos en el saludo militar que se ha convertido en parte del performance de Abelardo de la Espriella. La escena, repetida de manera casi simultánea en distintos puntos del país, fue la expresión visible de una movilización organizada con precisión desde las redes y ejecutada en las calles.

El despliegue que paralizó puntos clave del país fue el resultado de un engranaje activado semanas atrás. La orden de marcha se disparó a través de la red de 9.500 grupos de WhatsApp coordinados por el movimiento Abelardistas.com, que desde julio del año pasado teje una estructura de simpatizantes, líderes barriales y coordinadores territoriales para amplificar los mensajes clave de la campaña del abogado. 

Desde mediados del año pasado, cuando De la Espriella anunció el inicio de la recolección de firmas para su aspiración presidencial, el movimiento abelardista ha consolidado en todo el país cerca de 300 casas de campaña: viviendas de líderes locales que se transforman, por unas horas, en centros de operación política. Allí, entre salas convertidas en puestos de coordinación, mesas llenas de volantes, banderas apoyadas en las paredes y vecinos que entran y salen con café en mano, simpatizantes se reúnen para organizar recorridos, distribuir tareas y definir la agenda territorial de la campaña. 

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En redes sociales, los organizadores de las caravanas pidieron a los integrantes de los grupos de WhatsApp invitar a diez familiares, amigos o compañeros de trabajo a la movilización | Crédito: Cortesía

Desde el pasado 20 de abril, los integrantes del movimiento realizaron reuniones por Zoom para hablar sobre el avance de la contienda y afinar los detalles logísticos de la jornada de movilizaciones. En esos espacios virtuales se definieron las directrices sobre la puesta en escena –asistir con camisetas blancas o de la Selección Colombia, portar las gorras del Tigre y adornar sus vehículos con elementos distintivos de la campaña– y se coordinó la impresión y distribución de piezas gráficas para la jornada.

“En motos, carros, en caballos, en patinetas y hasta a pie podemos sumarnos”, se escucha en uno de los audios iniciales que circularon en los grupos creados exclusivamente para coordinar las caravanas. En estos chats se fijaron los puntos de encuentro (incluido el Central Park en Nueva York) las rutas de recorrido y hasta las piezas gráficas que debían replicarse en redes antes del arranque. Buena parte de esos materiales fueron elaborados con herramientas de Inteligencia Artificial para “ahorrar tiempo y costos”.

De los chats a la calle: así operó la cadena de mando de las movilizaciones

Detrás de la amplia cadena de mensajes estuvo Helvin Cano, un microempresario antioqueño que hoy lidera el despliegue digital del Abelardistas.com en redes sociales. Durante la última semana, gran parte de sus días transcurrió entre llamadas, audios reenviados y múltiples reuniones en simultáneo para coordinar la logística de las caravanas. 

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Según los organizadores de la caravana, más de 350.000 personas participaron en las movilizaciones en Colombia y en el mundo | Crédito: Colprensa

En esos grupos se terminaron de definir los detalles clave de la jornada: la una de la tarde como hora unificada de salida y las rutas que debían seguir las caravanas. La apuesta era sincronizar la presencia de miles de seguidores de la candidatura del abogado en las calles y proyectar una imagen de fuerza territorial capaz de disputar la narrativa de las encuestas que ubican a Iván Cepeda como líder en intención de voto con amplia diferencia

“Creamos grupos a diario porque mucha gente nos escribe y nos dice que quiere liderar el grupo de abelardistas de su barrio. Los ponemos a ellos como administradores, pero tenemos el control de enviar la información clara. (...) La idea con la jornada del domingo era darles ese golpe de opinión a quienes siempre han atacado al Tigre”, explicó Helvin Cano, líder de Abelardistas.com, a CAMBIO. 

La red también se apoyó en la plataforma del movimiento en Facebook, que alcanza 55 millones de visualizaciones mensuales. Desde allí se coordinó incluso la música oficial que acompañaría los recorridos: canciones –en su mayoría producidas con herramientas de inteligencia artificial– que exaltan a De la Espriella como el candidato llamado a “derrotar el petrismo para recuperar el país”. 

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Las caravanas fueron convocadas inicialmente en 60 ciudades y municipios, pero —según los organizadores— se sumaron simpatizantes en otros 30 territorios | Crédito: Cortesía

Los líderes del movimiento insisten en que una de las reglas de sus grupos es no promover ataques contra otras candidaturas. Sin embargo, en medio de la convocatoria a las caravanas, circularon videos en los que usuarios cuestionaban recientes decisiones de Paloma Valencia y aseguraban haber retirado su respaldo para sumarse a la campaña de De la Espriella. Uno de los mensajes difundidos en los grupos de WhatsApp resume ese tono: “Paloma apoyadora del aborto, ideologías de género, admiradora de Marx, esposo y suegro petristas”. 

Los mensajes, símbolos y discursos detrás de las caravanas de Abelardo de la Espriella

En Bogotá, la caravana comenzó a tomar forma desde la una de la tarde en los alrededores del Parque Metropolitano Simón Bolívar. Poco a poco, carros y motocicletas fueron ocupando las vías cercanas como parte de la movilización encabezada por la reserva de las Fuerzas Militares y de la Policía. Desde allí, la fila avanzó por la avenida El Dorado, tomó la NQS y continuó hacia la calle 80, en un recorrido que por momentos paralizó el tráfico en varios sectores de la ciudad. 

Martín Gómez, uno de los participantes de la jornada en Bogotá, explicó a CAMBIO que la movilización se convocó precisamente para demostrar la capacidad de convocatoria de De la Espriella y la dimensión de su respaldo en las calles. “Es espontáneo. No fue convocada por el Tigre y nadie nos pagó nada. Aun así, aquí estamos. Miles de personas salimos a respaldarlo porque creemos que va a ganar”, dijo. 

Marchas en respaldo de Abelardo de la Espriella
El pasado 26 de abril, jóvenes abelardistas participarán activamente en las movilizaciones convocadas en más de 60 municipios y ciudades del país | Crédito: Cortesía

Desde las ventanas de los carros, altavoces improvisados y motocicletas que abrían paso entre el tráfico, la mayoría de los mensajes se dirigieron contra el Gobierno de Gustavo Petro y contra la candidatura de Iván Cepeda. “El Tigre va a limpiar el país de la corrupción y de la politiquería. Esto es el fervor de la gente que quiere un cambio real. Vamos a recuperar a Colombia”, sostuvo. 

Entre las banderas que ondeaban con el movimiento de la caravana, también aparecieron símbolos religiosos que han sido parte fundamental de la campaña del abogado. A medida que avanzaba el recorrido, rosarios colgando de los retrovisores, escapularios y estampas pegadas en los tableros de los carros fueron volviéndose parte del paisaje de la movilización.

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Uno de los mensajes confrontacionales difundidos en los grupos de respaldo a la candidatura de Abelardo de la Espriella | Crédito: Grupos abelardistas en los que se definió la logística de las caravanas

En las ventanas de gran parte de los vehículos que completaron las rutas establecidas se repetía la consigna ‘Dios y patria’, una expresión que ha acompañado el discurso de la campaña y que refleja el acercamiento de Abelardo de la Espriella a comunidades y liderazgos religiosos, con los que ha buscado consolidar respaldo electoral. En ese mismo tono, algunos asistentes manifestaron en redes sociales que el abogado es visto como el “hombre llamado a poner orden y acabar con la maldad en Colombia”.

Mientras las caravanas avanzaban por distintas ciudades, la operación en los chats no se detuvo. En paralelo al recorrido, los coordinadores del movimiento habilitaron un nuevo canal para recibir en tiempo real imágenes, videos y audios de la jornada. La instrucción era registrar cada momento y enviarlo de inmediato para alimentar la difusión en redes y reforzar la idea de una movilización nacional

La calle como reivindicación: la apuesta política detrás de la movilización

En diálogo con CAMBIO, Helvin Cano, líder de Abelardistas.com, aseguró que las caravanas se realizaron en cerca de 90 ciudades y municipios del país. Por eso, los coordinadores del movimiento destacaron ese despliegue como una suerte de termómetro político propio frente a los sondeos tradicionales. “Estas son las verdaderas encuestas. Demostramos que no somos bodegas. Los bots no salen a las calles”, dijo Cano. 

Los líderes que convocaron la movilización explicaron a CAMBIO que –según sus estimaciones– en las movilizaciones habrían participado cerca de 350.000 personas en Colombia y en el mundo. Además, estiman que más de 90.000 vehículos, entre buses, carros, motos, camiones, volquetas y bicicletas, recorrieron avenidas principales, plazas y corredores estratégicos. 

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Uno de los mensajes confrontacionales difundidos en los grupos de respaldo a la candidatura de Abelardo de la Espriella | Crédito: Grupos abelardistas en los que se definió la logística de las caravanas

La jornada también dejó al descubierto otra dimensión de la campaña: el tono de confrontación que una parte de la base de De la Espriella mantiene frente a Paloma Valencia. Aunque el propio abogado ha insistido públicamente en bajar el tono frente al uribismo y evitar una disputa abierta en ese sector político, en redes y en los grupos de coordinación de las caravanas persistieron mensajes que cuestionan decisiones recientes de la senadora uribista rival, en particular la incorporación de Juan Daniel Oviedo como fórmula. 

La tensión, sin embargo, no se ha quedado solo en los círculos digitales. En los últimos días, el debate escaló luego de que el expresidente Álvaro Uribe cuestionara públicamente que desde el entorno de la campaña de Abelardo de la Espriella se estuvieran haciendo señalamientos contra otras figuras del mismo sector. El episodio abrió un nuevo capítulo de fricción interna que empezó a circular con fuerza en redes y en los chats de coordinación política.

El punto de mayor roce llegó después de que Tomás Uribe, hijo del exmandatario, señalara que desde la campaña de De la Espriella se estaría impulsando una estrategia de desprestigio contra la senadora caucana, a través de influenciadores pagados. A partir de allí, los cruces de mensajes entre ambos sectores se intensificaron y elevaron el tono del debate. El propio De la Espriella ha reconocido que estas tensiones han afectado la relación política, por lo que recientemente pidió desescalar el lenguaje y anunció que se reunirá con Valencia después de conocerse los resultados de la primera vuelta.

A cuatro semanas de la jornada en la que se definirá si el candidato que se presenta como un outsider logra abrirse paso a la segunda vuelta, la movilización dejó también una escena de fe. Entre banderas todavía atadas a los espejos de los carros y gorras del Tigre guardadas como trofeo de la jornada, algunos de sus seguidores prometen asistir a misa los cinco domingos restantes para pedir por la “patria milagro” prometida por De la Espriella.

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