
Las reservas de petróleo: el tesoro venezolano que explica el interés de Estados Unidos
Venezuela es conocido por tener las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su nivel de producción actual está lejos de ser lo que fue años atrás. Hay varios retos para reactivar la infraestructura que permita aprovecharlas, pero son recursos con un claro potencial. ¿Qué tan relevante es Venezuela hoy en el mapa petrolero internacional?
Las reservas de petróleo de Venezuela, las más abundantes del planeta, se han convertido en una especie de botín para Estados Unidos tras la operación militar que ejecutaron las fuerzas de ese país en Caracas el sábado 3 de enero y que permitió la extracción del dictador Nicolás Maduro para que comparezca ante la justicia estadounidense.
Sin pelos en la lengua, el presidente Donald Trump confirmó ese mismo día en una rueda de prensa en Mar-a-Lago, Florida, su objetivo de aprovechar el petróleo venezolano. Aseguró que Estados Unidos “manejará por un tiempo el país” y que “harán mucho dinero para cuidarlo”.
También habló de darle espacio a las petroleras estadounidenses para que inviertan “miles de millones de dólares” en Venezuela para recuperar la infraestructura y prometió compensarlas a cambio, mientras se mantiene el bloqueo a las exportaciones de crudo de ese país.
Venezuela y su papel en la OPEP
Venezuela es uno de los países fundadores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), conformada actualmente por doce naciones, la mayoría ubicadas en África y el Medio Oriente, con Venezuela como el único miembro del continente americano. Pero también hay otros diez países, entre ellos Rusia, que se han alineado al grupo para formar una alianza petrolera, conocida como la OPEP+.
Los 12 países que conforman la OPEP producen alrededor del 40 por ciento del petróleo crudo del mundo y cerca del 60 por ciento de las exportaciones, según datos que recoge el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés). Según los estatutos de la OPEP, su misión es coordinar y unificar las políticas petroleras de los países miembros y asegurar la estabilización de los mercados globales. Por su participación, estos países tienen un peso importante en los precios internacionales del petróleo.

Sin embargo, Venezuela no es uno de los grandes productores actualmente dentro del grupo. Según el boletín anual de estadísticas que publicó la OPEP el año pasado, la producción anual de los doce miembros sumó 26,2 millones de barriles diarios en 2024, de los cuales Venezuela aportó alrededor de 921.000 barriles de petróleo por día, es decir, el 3,51 por ciento.
Pero con las reservas la historia es otra. Las reservas probadas son las cantidades de hidrocarburos que se estiman pueden recuperarse de yacimientos conocidos para ser comercializadas con una probabilidad generalmente superior al 90 por ciento. Es decir, son aquellas reservas con una alta certeza de que se pueden extraer. Según datos del WEF, los 12 países de la OPEP tienen el 80 por ciento de las reservas de petróleo del planeta.
En 2024, último dato anual consolidado de la OPEP, las reservas de los países miembros de la organización sumaban los 1,2 billones de barriles y ahí Venezuela sí juega un papel importante, pues sus reservas probadas alcanzan los 303.221 millones de barriles, el 24,4 por ciento de las reservas de la OPEP.

Expertos consultados por CAMBIO aseguraron que, si se miran estas reservas más allá de ‘el club de los países petroleros’, el crudo venezolano vendría siendo alrededor del 17 por ciento de las reservas probadas de petróleo del mundo, un botín clave en medio del plan de Estados Unidos y el presidente Donald Trump tras su intervención en Venezuela.
El reto de reactivar la producción petrolera en Venezuela
Como lo muestran las cifras de la OPEP, una cosa son las reservas y otra la capacidad de producción y exportación de los países. A finales de los años 90, en los mejores años para la producción petrolera venezolana, el país producía cerca de 3,4 millones de barriles por día, hoy su producción es menos de un tercio de lo que era en ese entonces.
Las reservas de petróleo en Venezuela se ubican principalmente en tres zonas: la cuenca Maracaibo-Falcón en el estado de Zulia, en el noroccidente venezolano, situada en los alrededores del golfo de Maracaibo; la cuenca oriental, que abarca estados como Monagas y Anzoátegui, al nororiente del país; y junto a ella la Faja Petrolífera del Orinoco, que es una zona amplia en el norte del río Orinoco hacia el centro oriente del país y es la zona más amplia de reservas.

Durante décadas, estas zonas han sido el centro de la actividad económica venezolana. El problema es que en los últimos años la producción se ha deteriorado y reactivarla no será sencillo.
Sergio Cabrales, profesor, investigador y consultor del sector minero-energético, menciona que la infraestructura clave para el sector en Venezuela, como oleoductos, gasoductos, refinerías, mejoradores de la Faja del Orinoco y terminales, opera muy por debajo de su capacidad, y en caso de que lo haga, “refleja un sistema severamente deteriorado por la falta de inversión y mantenimiento”.
Para el experto, recuperar la infraestructura petrolera exige inversiones muy cuantiosas, “pero permitiría generar las rentas necesarias para financiar la reconstrucción económica del país”.
Estados Unidos ha mostrado un interés claro por reactivar la producción y la infraestructura en Venezuela, por lo que Trump habló de la necesidad de que las empresas internacionales inviertan. No solo es un tema de la maquinaria y la tecnología que se requiere para la extracción, sino también los oleoductos necesarios para la debida exportación de petróleo.
“El mismo Gobierno estadounidense sabe las dificultades que existirán para realmente reactivar”, comenta Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia. La experta menciona que, pese a ello, se está comenzando a ver una perspectiva más favorable para las compañías que hoy operan en Venezuela, como es el caso de Chevron, la única petrolera estadounidense que mantiene sus operaciones en Venezuela actualmente, gracias a un permiso especial de Estados Unidos. Justamente, el lunes la petrolera tuvo una valoración importante en Wall Street.
A pesar de la expectativa de una mayor producción de petróleo, Clavijo menciona que el precio del petróleo ha tenido un comportamiento estable. “El efecto sobre los precios internacionales del petróleo por cuenta de una menor producción en Venezuela es algo que viene descontando el mercado de tiempo atrás. La pregunta es si logrará aumentar tal vez a los niveles de esos picos históricos que tenía en Venezuela hace unos años, y eso sí tendría un efecto importante”, cuestiona la economista.
Las reservas de petróleo de Venezuela son importantes, pero no lo es ya su producción. Hay muchas dudas sobre la capacidad de reactivar la infraestructura del país, y también de qué tan cerca está la estabilidad política y económica, pues sin esas variables será difícil sacar provecho al botín que hoy existe en el subsuelo venezolano.
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