
Gobierno propone arancel de 40 por ciento a vehículos importados: ¿cuáles serían los impactos de la medida?
El Ministerio de Comercio presentó un borrador de decreto que plantea un aumento en la tasa arancelaria a vehículos que utilizan gasolina o diésel. CAMBIO consultó a representantes del sector sobre las implicaciones de la medida y su alcance para promover la movilidad sostenible en el país.
Por: Jonathan Beltrán
Una nueva propuesta del Gobierno nacional podría transformar el mercado de vehículos en Colombia. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo presentó un borrador de decreto que plantea implementar un nuevo arancel de hasta el 40 por ciento a carros y motos importados que funcionan con motores de combustión interna, como gasolina o diésel.
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El borrador establece una modificación en la política arancelaria para los vehículos provenientes del extranjero que utilizan combustión fósil, con el objetivo de promover la movilidad sostenible. Según la cartera, la medida tendría como propósito principal desincentivar la importación de carros y motos que contribuyen a altas emisiones de gases contaminantes.
El Gobierno explicó en su propuesta que el aumento en la tasa de aranceles estaría vinculado a la política de reindustrialización incluida en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026. En ese sentido, planteó que los impuestos a vehículos contaminantes reducirían la dependencia de actividades extractivistas para impulsar la producción local y fomentar la adopción de tecnologías más limpias en el transporte.

“La demanda energética en Colombia, el 95,9 por ciento se encuentra concentrada en el consumo de combustibles fósiles, lo cual es preocupante, ya que existe incertidumbre sobre la disponibilidad de energéticos provenientes de fuentes fósiles, la volatilidad de los precios y el impacto negativo en el uso en el medio ambiente”, se lee en el borrador de la iniciativa.
El documento, publicado para comentarios, resalta que los vehículos a gasolina y diésel son responsables de gran parte de las partículas que afectan la calidad del aire en el país. Por ello, el aumento de los aranceles se propone como una medida para promover alternativas sostenibles en el mercado y orientar la demanda hacia tecnologías alineadas con la protección de la salud y de los ecosistemas.
Transportadores y gremios advierten por efectos en su operación
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo reveló que el aumento se definió en la sesión del pasado 5 de noviembre del Comité de Asuntos Aduaneros para promover la renovación sostenible del parque automotor. En ese sentido, el borrador plantea un arancel del 40 por ciento para los carros y del 35 por ciento para las motocicletas de combustión fósil importadas a partir de la entrada en vigencia del decreto.

Arnulfo Cuervo, presidente de la Federación de Empresarios del Transporte de Carga (Fedetranscarga), explicó a CAMBIO que los vehículos con motores diésel o gasolina se mantienen como la principal herramienta para movilizar productos en el país. En ese sentido, advirtió que la mayoría de la flota de carga que ingresa al mercado es importada, por lo que un incremento en los aranceles encarecería directamente su renovación.
“Si se encarecen los costos de importación, muchos empresarios no van a tener cómo renovar sus flotas. El aumento en los precios hace que tengamos que extender la vida útil de camiones que ya deberían salir de operación, y eso implica más emisiones, más consumo de combustible y mayores gastos en mantenimiento”, detalló Cuervo.

La presidenta de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga y Logística, Nidia Hernández, reiteró que un aumento en los aranceles se traduciría en mayores precios para los transportadores que operan con márgenes estrechos. Según la representante del sector, en algunos casos, los costos adicionales se trasladarían a los precios finales de bienes y servicios.
Para Hernández, cualquier alza en los costos logísticos tendrá repercusiones inmediatas en cadenas productivas como la agricultura, el comercio y la industria. Por eso, insistió en que el sector respalda la transición hacia energías más limpias, siempre que cuente con el acompañamiento de medidas como mejoras en la infraestructura, incentivos claros y alternativas de transporte sostenible viables para el sector.
“La transición debe incluir soluciones para avanzar hacia la movilidad sostenible sin comprometer la operación del transporte terrestre. Debe ser un plan gradual, que incluya renovación con apoyo estatal. Sin este enfoque, la política podría generar mayores brechas entre grandes empresas con capacidad de inversión y pequeños transportadores”, sostuvo.
El alcance de los aranceles para impulsar la movilidad sostenible
El año pasado se vendieron en Colombia más de 9.100 vehículos eléctricos, un aumento superior al 150 por ciento con respecto a 2023. Sin embargo, según las cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (Runt), la dependencia de combustibles fósiles se muestra en la cifra de carros y motocicletas híbridas registradas en el país, que aún corresponde a un bajo porcentaje del parque automotor actual.

Para la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (ANDEMOS), el aumento de los aranceles a vehículos a combustión podría ser un incentivo orientado a acelerar la adopción de tecnologías más limpias. Sin embargo, la organización plantea que esa medida debe integrarse con programas de infraestructura de carga, beneficios tributarios y financiamiento accesible.
El director del Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional, Stalin Rojas, explicó a CAMBIO que los aranceles provocarán un encarecimiento en la adquisición de vehículos importados. En ese sentido, destacó que se deben implementar medidas alternativas para garantizar la oferta y acceso a vehículos eléctricos o híbridos con el objetivo de cumplir los objetivos ambientales.
En su borrador de decreto, el Gobierno nacional explicó que la iniciativa busca promover el cumplimiento de compromisos internacionales establecidos en el Acuerdo de París. Por eso, Rojas plantea medidas adicionales como incentivos a la industria local de vehículos eléctricos, políticas de planeación urbana y estrategias de educación ambiental para adoptar de manera efectiva tecnologías limpias.

En diálogo con CAMBIO, el experto en transporte y logístico, Darío Hidalgo, advirtió que a pesar del crecimiento reciente de los vehículos eléctricos en el país aún existen desafíos estructurales para consolidar la movilidad cero emisiones en Colombia. Por eso, el docente universitario destacó que las medidas arancelarias o incentivos tributarios deberían integrarse con políticas de infraestructura de carga, programas de respaldo financiero y estrategias de capacitación.
El borrador de decreto presentado por el Gobierno aún se encuentra en etapa de consulta pública, por lo que podría modificarse tras analizar los comentarios y observaciones recibidos de distintos sectores. En ese sentido, las sugerencias de transportadores, empresas y ciudadanos serán claves para el texto definitivo que modificaría los lineamientos actuales para importar vehículos.
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