
'Primer Campeón': los ídolos de Independiente Santa Fe cuentan los misterios de sus 85 años de historia
Portada Primer Campeón. Créditos: Andrés Wiesner
Nuestro periodista Juan Francisco García, guionista del documental 'Primer Campeón' que registra, a través de la voz de sus más grandes ídolos y desde adentro los misterios de los 85 años de historia de Independiente Santa Fe, cuenta para CAMBIO algunos de los secretos del inédito documental. Una historia que oscila entre el sufrimiento, la abnegación y la más pura felicidad.
El nacimiento de Independiente Santa Fe: entre ron, trabajadoras de la noche y la élite bogotana
Cuando en el mundo se quiera explicar de qué se trata el acento cachaco, habrá que mostrar la entrevista (una de las joyas del documental) que le hizo Diego Carreño a don Ernesto Gamboa Álvarez, fundador de Independiente Santa Fe, un 28 de febrero hace 85 años.
Vestido de traje, impoluto, con corbata y pañuelo, el fundador cuenta con desenfado que el club se fundó como la genial excusa de un grupo de amigos recién graduados del tradicional colegio bogotano Gimnasio Moderno, que solo buscaban entretenerse en torno a una pelota y, luego, cómo no, “abrir tubo lo más que se pudiera”. La bebida espirituosa de preferencia, según nos dijo uno de sus familiares, era el ron.
Sobre los colores del equipo, el relato de Gamboa revela la circunstancia fortuita que hizo que Santa Fe pasara de llevar un uniforme azul y blanco, como el de su vecino y acérrimo rival, a vestir el rojo con blanco que hoy lo identifica. Además, cuenta cómo y por qué las primeras hinchas fieles del club fueron mujeres de la noche y dueñas de establecimientos nocturnos.

Los primeros clásicos de Santa Fe, en clave de amateurismo puro y duro, fueron contra La Legión Militar de los Taxis Rojos de Bogotá. Hoy sabemos, también por el fundador, que los entrenamientos, porque la mayoría de los primeros jugadores del equipo estudiaban en universidades del centro de Bogotá, consistían en darle una vuelta a la manzana que empezaba por el café del Rhin, situado en un callejón llamado Santa Fe, de ahí el nombre del equipo, y terminaba frente al Colegio Mayor del Rosario, donde Gamboa estudiaba derecho.
Su nieto, Enrique Gamboa Durán, encargado del trabajo de archivo para el documental y santafereño purasangre, le dijo a CAMBIO, sin esconder el orgullo, que su abuelo nunca imaginó que estaba creando un símbolo tan importante para la ciudad: “Él solía decir que los santafereños somos todos santafereños, mientras que los de Millonarios no son todos millonarios. Todos los recuerdos que tengo con mi abuelo están atravesados por Santa Fe”.
1948: el primer campeón
Otra de las reliquias de Primer Campeón es una entrevista con José Kaor Dokú, el último jugador que murió de aquel equipo que alzó la primera estrella. Por la voz del férreo defensor central, se nos cuenta sobre el liderazgo del mítico Perro Gámez, el capitán de la primera vez.
Esa estrella tuvo un sabor especial porque los rivales a vencer, Cúcuta, Cali, Junior y Millonarios, estaban plagados de extranjeros. Como un tal Alfredo Di Stéfano, que, el documental les contará por qué, en el 48 le dedicó un putazo con nombre y apellido a Dokú.

Pasaron diez años y una guerra civil antes de que Independiente Santa Fe fuera campeón de nuevo, en 1958, en una definición cabeza a cabeza con Millonarios. El triunfo agónico y las delicias de ganarle al rival de patio por fotofinish las cuenta el Mono Tovar, volante insignia de ese equipo y uno de los adorados por la periodista Gloria Valencia de Castaño, una santafereña empedernida.
La década de los sesenta: ¿el mejor Santa Fe de la historia?; el mensajero que se hizo leyenda
A partir de un archivo inédito que se ha conservado milagrosamente, la película formula la pregunta de si aquel equipo campeón en 1960, bautizado como ‘El Expreso Rojo’ y que formaba con los argentinos Orlando Alberto Perazzo, Ricardo Campana y Osvaldo Panzutto en la delantera, fue o no el mejore Santa Fe de todos los tiempos.
La respuesta la da Panzutto, con su bigote afín a los spaguetti western de la época. Al año siguiente, el letal cazador de área le regaló cuatro golazos a la hinchada en la Copa Libertadores.

Las estrellas que siguieron, la de 66, 71 y e 75, las cuenta un tipo de muy baja estatura que llegó al club para ser el mensajero del presidente de la época, pero que, por llevar adentro un talento inverosímil, se convirtió en uno de los jugadores predilectos del médico Ochoa, el mandamás en ese campeonato, y en leyenda vitalicia de Santafecito. Alfonso Cañón jugó más de 500 partidos en sus 12 años en Santa Fe, en los que dio tres vueltas olímpicas. Oírlo hablar de las tres estrellas que cosechó con el club de sus amores le hará entender al espectador por qué, por mucho tiempo, Santa Fe se llamó también ‘Deportivo Cañón’.
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Los 37 años de sequía, el romanticismo, la vuelta a la gloria
Carlos Alberto Pandolfi, la voz en off de Primer Campeón, hizo 41 goles en el equipo. Entre esos, uno de palomita al Deportivo Cali que le dio la punta a Santa Fe en el tramo final del campeonato de 75; y, en tiempo de adición, otro al América de Cali que hoy sigue siendo de los más gritados en la historia del equipo. Famoso por su coraje, tino y picardía en el área, y por su mostacho inconfundible, es su voz del sur la que se pregunta cómo carajos fue posible que, por más de tres décadas, la vitrina de un equipo como Santa Fe no sumara ni una copa.
Uno de los órganos vitales de la película es justamente ese: el sino sufrido, paciente, acaso masoquista de la hinchada santafereña, que, en palabras del escritor mexicano Juan Villoro, es de naturaleza romántica: sus fieles, a diferencia de los materialistas, no necesitan del marcador ni de los campeonatos para sostener su amor incondicional.

Por eso la película eriza la piel y altera el sistema nervioso cuando muestra, desde adentro, contado por los dueños del balón –Anchico, Omar Pérez, Otálvaro– esos segundos eternos en los que la cabeza de Jonathan Copete rompe el maleficio de 37 años y, contra el Deportivo Pasto, firma un gol que sigue zumbando en El Campín.
“Recuerdo que el narrador de la época bautizó a ese gol contra el América como el Gol de Oro, pues nos dio la clasificación y, con ello, el ingreso económico de las finales –le dijo a CAMBIO Pandolfi–. Fue por culpa de Santa Fe que, 50 años después de mi paso por Bogotá, siga volviendo a hacer turismo, a verme con amigos, y que quiera tanto a esta ciudad”. Sobre ser el narrador principal de la película Primer Campeón, Pandolfi aseguró que lo llenó de alegría, de gratitud y de recuerdos por el equipo que, desde entonces, se metió profundo en su corazón.
Lo que verán después, desde los zapatos gastados de los hinchas, es una elegía a la ensoñación y el desvarío de los santafereños más enardecidos y leales. Entre ellos está Andrés Wiesner, periodista y director del documental, que entre 2012 y 2016 (años dorados para Santa Fe) invirtió su plata y sus días para perseguirlo, por casi todos los países del continente, en búsqueda de un sueño que sonaba a delirio y sinrazón.
Pero que, en 2015, con Bogotá enloquecida, se consumó.
La otra mitad de la gloria
Nunca antes se había contado el trasegar de Santa Fe por la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana como en Primer Campeón. La cámara de Carlos Alberto Sánchez registra las entrañas del equipo cuando, con Gustavo Costas y Gerardo Pelusso a la cabeza, cosechó su mejor desempeño internacional.
El viaje se va haciendo extático conforme Santa Fe va avanzando de ronda en la Copa Sudamericana de 2015. Gana en Paraguay. Gana en Ecuador. Gana en Uruguay. Le gana, en el emblemático Libertadores de América, a Independiente de Avellaneda, uno de los gigantes del continente.

El espectador presencia, pues, las charlas técnicas, los pasajes en bus, el encuentro entre jugadores e hinchas en los diferentes países, los entrenamientos del primer equipo colombiano en traer a su vitrina la Copa Sudamericana. Luis Manuel Seijas, el venezolano más amado por la hinchada, confiesa lo que pasó por su cabeza antes de pinchar, temerario, uno de los penaltis definitivos, con estadio lleno y de rodillas, en la final contra Huracán. “Hoy, al ver ese penal, sigo teniendo nervios por la locura que hice. Pero eso es parte del juego”, le dijo a CAMBIO el volante de la Selección de Venezuela. “Santa Fe es una parábola de la vida misma, con sus malos y buenos momentos, pero en donde nunca puedes dejar de creer. Es la parábola que quiero que aprendan mis hijas”, cuenta Seijas.

La décima, El hijo pródigo, Rodagol
Como un regalo de un guionista cándido y supersticioso, Santa Fe volvió a quedar campeón en el primer semestre del año 2025, tras nueve años de sequía, en una final que resiste el adjetivo de mitológica. Daniel Torres, el capitán de la décima estrella, en la película es el hijo pródigo que vuelve a casa para forjar un banquete inolvidable. El Cabezón cuenta en Primer Campeón las infidencias de un equipo en el que no creía nadie. Y que, por los caprichos del destino, en homenaje a sus 85 años de tesón y amor propio, eliminó en los cuadrangulares a Nacional y a Millonarios, el favorito de todos.
Ante la cámara verán también a Hugo Rodallega, el prodigio que a los 20 años se comparó con Messi y que volvió a Colombia, lleno de goles en Europa, a dar un derroche de vergüenza deportiva, ambición, liderazgo y calidad. Su entrevista contando los pormenores del gol que valió la estrella, lesionado por completo, ante Indepiente Medellín quedará como un clip imprescindible para referirse a la anatomía, sufrida y milagrosa, de Independiente Santa Fe.
El documental Primer Campeón es coproducción entre Independiente Santa Fe, Labzuca de Tiempo de Juego y Win Sports. Su estreno será en septiembre de este año.
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