
Superlitio celebra por lo alto 20 años de su legendario álbum ‘Tripping Tropicana’
Superlitio. de izquierda a derecha, Armando González, Pedro Rovetto,Felipe 'Pipe' Bravo y Alejandro'Alejo' Lozano.
La banda de rock caleña Superlitio se presenta este sábado 16 de noviembre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo para celebrar los 20 años del álbum 'Tripping tropicana', que les dio reconocimiento internacional y una nominación a los premios Grammy Latino.
Por: Eduardo Arias
Con una carrera que comenzó a finales de los años 90, diez álbumes de estudio, miles de shows y canciones que llegaron al cine y fueron reconocidas en toda América Latina y Estados Unidos, la banda caleña Superlitio se consolidó como una de las más influyentes de Colombia a partir del lanzamiento en 2004 de su álbum *Tripping Tropicana***, que además le dio a la banda una proyección internacional. El sábado 16 de noviembre, a las 5 p.m., Superlitio celebrará las primeras dos décadas de este álbum con un concierto en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Tripping Tropicana tiene un significado especial para la banda. Se grabó en Los Ángeles y tuvo como productor a Twitty González, una destacada personalidad de la música argentina y de América Latina. Además, el álbum impulsó la nominación de Superlitio en los premios Grammy Latino de 2005 como Mejor Nuevo Artista.
La banda, que combina rock, electrónica, salsa y música latina, fue pionera en la proyección internacional de la música alternativa hecha en Colombia y se convirtió en una de las agrupaciones más influyentes del país. Han grabado diez álbumes, decenas de exitosos sencillos y videos. Entre sus mayores éxitos se destacan Te lastimé, No sé si volverá, Qué vo’ hacer, Viernes otra vez, Alma en pedazo, Sexo con amor, Perro come perro, *Perdóname y Camagüey. La banda la integran Felipe 'Pipe' Bravo en los teclados, guitarra y voz, Pedro Rovetto en el bajo, Alejandro 'Alejo' Lozano en la guitarra líder y Armando González* en la batería.
CAMBIO habló con Pedro Rovetto acerca de la importancia que ha tenido Tripping Tropicana para la banda y su legado para ellos y el rock nacional en general en estas dos décadas.
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CAMBIO: ¿Se puede hablar de un antes y después de Tripping Tropicana en la carrera de Superlitio?
Pedro Rovetto:** Sí, se puede hablar de un antes y después del proceso del Tripping. Una de las cosas más valiosas que nos dejó, fue sentir que ya éramos una banda más profesional. Estábamos haciendo discos con productores fuera del país, editándolo por fuera de Colombia. Nos hizo sentir, como decimos en jerga popular, que habíamos llegado a la carpa grande. Antes éramos una banda más indie, hágalo usted mismo, pensando en cómo lograr que la música tuviera un alcance mayor que nuestra ciudad de Cali. Con el tripping se nos abrió la perspectiva de tratar de ser una banda latinoamericana de rock y que tuviéramos gente que escuchara nuestra música en distintas partes.
CAMBIO: Cuéntenos cómo arranco esa aventura.
P. R.: Fue un proceso largo en el sentido de que cuando nosotros terminamos el segundo disco y planeamos nuestra primera gira a Estados Unidos también estábamos creando música nueva. Habíamos hecho un par de canciones que podían darnos un giro hacia el futuro. Estábamos empezando a jugar con la posibilidad de utilizar elementos latinos. Claramente, eso venía de escuchar Café Tacuba, Caifanes, además en ese momento había salido Voto latino de Molotov. Las primeras dos canciones que hicimos en demo y que terminaron en Tripping Tropicana fueron Mulata y Chabetiza. Esas canciones también cogieron un espíritu en vivo. Mulata, más fiestero, Chabetiza, un poco más rockero. Con esas dos y el repertorio de los dos primeros discos nos fuimos de gira a Estados Unidos. Estando en Los Ángeles apareció en manos de Pipo el riff de guitarra de Qué vo’ hacer y ahí empezó una exploración más profunda.
CAMBIO: ¿Cómo fue ese salto de los demos y los experimentos a un estudio de grabación?
P. R.: Cuando terminamos la gira firmamos con Cielo Music Group para hacer el disco y sabíamos que vamos a hacer un disco con Tweety González. Regresamos a Cali después del 11 de septiembre y empezó un proceso de ensayo, tratar de formalizar más ideas alrededor de lo que pudiera ser ese nuevo disco. Cuando se formalizaron las fechas de grabación llegó Twitty a Cali y con él estuvimos dos semanas largas encerrados en una sala de ensayo. Era muy rudimentaria, en la casa de Armandito, el baterista. Twitty llegó con un computador Mac con un programa que se llama Reason. Él se metió a un cuarto al lado con monitores. Él programaba, nos disparaba la secuencia al cuarto donde estábamos y empezábamos a tocar las canciones con estos elementos nuevos que estábamos sumando. Ese fue un proceso muy nutritivo porque ahí empezamos a pensar los ensayos de una forma muy diferente como banda.
CAMBIO: ¿Cuáles fueron los aportes de Twitty González?
P. R.: Él nos insistía mucho en escucharnos, en las dinámicas, en tratar de consolidar el sonido desde la banda antes de llevarlo al estudio. Cuando llegamos a Los Ángeles a grabar estábamos volando con las canciones, las teníamos aprendidas y entonces nos sentamos en el estudio a capturar sonido y así empezamos el proceso de grabación.
CAMBIO: ¿Dónde grabaron?
P. R.: Inicialmente en Clear Lake, un estudio en North Hollywood. Una vez concluimos ahí un proceso largo de tres semanas o cuatro semanas de grabación, pasamos a West Lake Audio a mezclar el disco y después una tanda final de mezcla en el estudio de Gustavo Borner que se llama Iglú Music y el disco quedó terminado. Nos tocó esperar un buen tiempo para que pudiera salir al mercado.
CAMBIO: ¿Cuál fue el aprendizaje que le dejaron a Superlitio esas sesiones de grabación?
P. R.: Aprendimos mucho de diseño sonoro, de cómo grabar en estudio. En mi caso particular, de cómo crear sonidos interesantes para las canciones. Ahí empezó como a formalizarse una pasión y un gusto por producir y estar al otro lado del vidrio en el estudio. Yo era el que preguntaba para qué servían los aparatos. Aprendimos el arte de hacer discos formalmente y la importancia de escoger canciones, de pensar en el sonido de las canciones, de cómo secuenciar un disco, en fin, todo lo que tiene que ver con producción y creación musical. El Tripping fue nuestra escuela.

CAMBIO: Han pasado 20 años desde el lanzamiento de Tripping Tropicana. ¿Cuál piensa usted que ha sido su legado en la banda?
P. R.: En retrospectiva para nosotros es importante. Somos una banda antes y después del Tripping. Después pasaron otras cosas internamente en la banda que nos hicieron adaptarnos pero el Tripping fue un primer salto a consolidarnos como una banda profesional con algo que decir dentro del mercado colombiano y eventualmente algo en el latinoamericano. Lo que más nos cambió como personas es que nos dejó muy claro que nuestra vida iba a ser Superlitio y que nos íbamos a dedicar a esto mientras tuviéramos, como dicen los abuelos, salud y voluntad.
CAMBIO: ¿Y en el rock colombiano?
P. R.: Yo creo que a nivel nacional el disco sí abrió muchas puertas. Justificó y validó muchos procesos, pues fuimos la primera banda independiente sin apoyo discográfico en llegar a tener algún reconocimiento por fuera de Colombia a nivel comercial con lo del Grammy, con el vídeo en MTV. Logramos motivar a una cantidad de generaciones de músicos que hoy en día también tienen sus proyectos. El disco impulsó un poco más la industria alternativa musical colombiana. Ayudó a mostrar que en este país en ese momento había más cosas aparte del Bloque, Sidestepper y Aterciopelados y bueno, obviamente Carlos Vives y Shakira. Siento que nosotros estábamos retando lo que se consideraba ser una banda de rock también internamente en Colombia. Las bandas de los años 90, incluyéndonos nosotros, fuimos muy de nicho y de género, y creo que el Tripping dejó ver que las bandas también podían mezclar y fusionar elementos y darle geografía a la música sin tener que dejar de ser rockeros.
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